El Mirador de Hojas Danzantes
A veces la mejor actividad es no hacer nada más que mirar hacia arriba. Tumbarse bajo la copa de un árbol y observar el vaivén de las hojas es un ejercicio precioso de calma y atención visual para los bebés más pequeños.
Duración
~10 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una manta o toalla grande
- gorrito o protección solar si hace sol
Preparación
Buscad un árbol con sombra suave, extended la manta en el suelo justo debajo y comprobad que no haya ramas ni frutos que puedan caer.
Paso a paso
- 1
Extended la manta en el suelo, bajo la sombra de un árbol frondoso, alejados del tronco por si cayera alguna rama pequeña.
- 2
Tumbaos junto al peque boca arriba, con la cabeza orientada hacia donde se ve la copa del árbol.
- 3
Dejad que sus ojos se acostumbren a la luz y esperad unos segundos en silencio antes de hablar.
- 4
Señalad con el dedo hacia las hojas más altas y decid en voz suave 'mira cómo se mueven'.
- 5
Observad juntos el vaivén de las ramas cuando sopla el viento, sin prisa, dejando que el peque las siga con la mirada.
- 6
Si pasa un pájaro o una hoja cae, comentadlo en voz baja para acompañar lo que está viendo.
- 7
Podéis tararear una nanita suave mientras miráis hacia arriba, para reforzar la sensación de calma.
- 8
Cambiad de postura de vez en cuando, acercando o alejando un poco la manta para variar el punto de vista.
- 9
Terminad el momento incorporándoos despacio, dejando que el peque se lleve esa sensación de tranquilidad.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés de pocos meses: acercad vuestra cara a la suya de vez en cuando para alternar la mirada entre las hojas y vosotros.
- Para peques cerca del año: dejad que intenten señalar ellos mismos hacia las hojas o ramas que más les llamen la atención.
- Con hermanos mayores: que ellos describan en voz alta lo que ven moverse, ayudando al peque a seguir el sonido de su voz.
Consejos para los papás
- Comprobad siempre que no haya ramas secas, frutos o insectos que puedan caer desde el árbol elegido.
- Evitad las horas de sol más fuerte y protegedle la cabeza y la piel si hay claros entre las hojas.
- Si el peque se inquieta, no forcéis la quietud: un minuto de observación tranquila ya tiene su valor.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.