El Molino de Brisa con Cinta
Con un simple lazo de tela y un palo encontrado en el suelo se crea un juguete casero que se mueve solo con el viento, perfecto para captar la atención de los más pequeños y trabajar el seguimiento visual desde los primeros meses de vida.
Duración
~10 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una cinta o lazo de tela largo (unos 50 cm)
- un palito recto encontrado en el suelo o una cuchara de madera
- cordel, goma elástica o hilo para atarlo
Preparación
Atad bien un extremo de la cinta al palito con varias vueltas de cordel o un nudo firme. Tirad con fuerza para comprobar que no se suelta antes de empezar a jugar.
Paso a paso
- 1
Buscad un sitio con algo de aire, ya sea viento natural o simplemente el que generáis al moveros.
- 2
Mostrad la cinta al peque agitándola despacio delante de sus ojos para captar su atención.
- 3
Si es un bebé pequeño, tumbadlo o sentadlo cómodamente y mové la cinta de lado a lado a una distancia segura, dejando que la siga con la mirada.
- 4
Dejad que intente tocarla o agarrarla si extiende las manos hacia ella.
- 5
Si ya se sienta o está de pie, ofrecedle el palito para que la sujete él mismo y la agite a su gusto.
- 6
Corred despacio con la cinta al viento para que el peque vea cómo ondea y, si camina, invitadle a perseguirla.
- 7
Observad juntos la sombra que proyecta la cinta en el suelo cuando hay sol, y comentad cómo se mueve.
- 8
Cambiad de ritmo: agitadla muy rápido y luego muy despacio, señalando la diferencia con palabras sencillas.
- 9
Terminad dejando que el peque se quede un rato explorando la cinta libremente, sentado en la manta.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños: mové la cinta despacio sin dársela, solo para estimular el seguimiento visual.
- Para peques que ya corren: proponed una pequeña carrera sujetando cada uno su propia cinta para ver cuál vuela más alto.
- Con hermanos: organizad un relevo en el que cada uno agita la cinta un rato mientras el otro observa y luego cambian.
Consejos para los papás
- Asegurad muy bien el nudo de la cinta al palo: si se suelta puede ser un riesgo de asfixia para menores de 3 años, así que supervisad siempre de cerca.
- Evitad acercar la cinta o el palito a la cara o los ojos del peque al agitarla.
- Elegid días sin viento demasiado fuerte para evitar que se caigan ramas cerca de vosotros.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.