El Mosaico de Papel Rasgado
Una manualidad tranquila y muy sensorial en la que no hace falta dibujar bien: solo rasgar, elegir colores y pegar con cuidado. El resultado es un mosaico precioso hecho a mano que podéis colgar en su cuarto como si fuera un cuadro de verdad.
Duración
~40 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- revistas, folletos o papeles de colores que ya no uséis
- una cartulina o trozo de cartón como base
- pegamento en barra o cola blanca
- tijeras de punta redonda (opcional, solo si hace falta recortar formas)
Preparación
Reunid revistas viejas o papeles de colores, cortad la cartulina base al tamaño que queráis (por ejemplo, tamaño folio) y despejad una mesa protegida con papel de periódico.
Paso a paso
- 1
Sentaos juntos en la mesa y elegid qué dibujo van a hacer: puede ser algo sencillo como un sol, una casa, un árbol o simplemente un mosaico de colores sin forma concreta.
- 2
Si queréis una forma definida, dibujad el contorno con lápiz suave sobre la cartulina base (por ejemplo, la silueta de un árbol).
- 3
Separad las revistas o papeles de colores en montoncitos según su tono: rojos, azules, verdes, amarillos...
- 4
Enseñad al peque a rasgar el papel con los dedos en trocitos pequeños e irregulares, del tamaño de una uña aproximadamente, sin necesidad de que sean perfectos.
- 5
Id rellenando un cuenco o plato pequeño con los trocitos rasgados de cada color, para tenerlos a mano organizados.
- 6
Aplicad pegamento en una pequeña zona de la cartulina (no en toda a la vez, para que no se seque) y empezad a pegar los trocitos de papel muy juntitos, casi solapándose, como si fueran teselas de un mosaico.
- 7
Seguid rellenando zona por zona, cambiando de color según el dibujo o según os apetezca si es libre, y dejando que el peque decida la combinación de colores.
- 8
Si sobra algún hueco pequeño, usad trocitos más diminutos para rellenarlo, presionando bien con el dedo para que queden pegados.
- 9
Dejad secar el mosaico completamente encima de la mesa, sin tocarlo, durante al menos una hora antes de moverlo.
- 10
Una vez seco, buscad un sitio bonito en su habitación para colgarlo o pegadlo en la puerta de la nevera para presumir de artista.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: dejad que rasguen libremente sin forma concreta y hagan un mosaico abstracto de colores, mucho más fácil de gestionar.
- Para niños de 8 años: proponedles un dibujo más detallado, como un paisaje con cielo, montañas y sol, usando distintos tonos para cada zona.
- Con hermanos: cada uno hace su propio mosaico en una cartulina y luego los juntáis todos formando un mural conjunto en la pared.
Consejos para los papás
- Si usáis tijeras para algún recorte puntual, que sean de punta redonda y bajo supervisión de un adulto en todo momento.
- Proteged la mesa con papel de periódico o un mantel de plástico, porque el pegamento puede manchar.
- Si el peque es muy pequeño para rasgar con precisión, no pasa nada: los trozos grandes e irregulares también quedan preciosos en el mosaico final.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.