El Murciélago y la Polilla
Inspirado en cómo cazan los murciélagos de verdad, este juego pone a prueba el oído y la capacidad de moverse con sigilo. Es ideal para trabajar la concentración de una forma muy divertida y diferente a lo habitual.
Duración
~25 min
Edad
9-11 años
Ideal para
Entretener
Lo que necesitáis
- un pañuelo o trapo grande para vendar los ojos
- un espacio llano y sin obstáculos
- algo para marcar los límites del área de juego (piedras, palos o una cuerda)
Preparación
Elegid una zona llana y despejada, sin raíces, piedras sueltas ni desniveles, y marcad sus límites con piedras o palos colocados en el suelo para que todos sepan hasta dónde se puede jugar.
Paso a paso
- 1
Elegid entre todos quién será el 'murciélago' en la primera ronda, por ejemplo echándolo a suertes.
- 2
Vendadle los ojos con cuidado usando el pañuelo, comprobando que esté cómodo y que realmente no puede ver nada.
- 3
El resto de jugadores son las 'polillas' y se colocan repartidos por todo el espacio de juego, cada uno a cierta distancia de los demás.
- 4
Explicad que el murciélago debe decir en voz alta '¡Clic!' cada pocos segundos para 'localizar' a las polillas con su sonar.
- 5
Cada vez que el murciélago diga '¡Clic!', todas las polillas deben responder a la vez con un sonido de aleteo, como '¡Fss!', para que el murciélago sepa más o menos dónde están.
- 6
Las polillas pueden moverse despacio, solo caminando, dentro del área de juego para intentar esquivar al murciélago, pero siempre deben responder al clic.
- 7
El murciélago camina despacio con los brazos algo extendidos, guiándose únicamente por los sonidos de las polillas para intentar tocarlas.
- 8
Cuando el murciélago toca a una polilla, esta se convierte en el nuevo murciélago y se le venda los ojos para empezar una nueva ronda.
- 9
Repetid el juego varias veces para que todos los peques tengan la oportunidad de ser murciélago al menos una vez.
Variantes para no aburrirse
- Para peques: reducid el tamaño del área de juego y jugad con menos polillas para que sea más fácil localizarlas.
- Para mayores: añadid un segundo murciélago a la vez para que el juego sea más rápido y desafiante.
- Con hermanos: un adulto puede hacer de 'guía silencioso', avisando en voz baja si alguien está a punto de tropezar, sin decir dónde están las polillas.
Consejos para los papás
- Revisad bien el terreno antes de empezar para asegurarte de que no hay piedras, raíces ni desniveles con los que el murciélago pueda tropezar.
- Jugad siempre en una zona cerrada o vallada y con un adulto pendiente de que nadie se salga del área marcada.
- Si algún peque se agobia con los ojos vendados, dejad que juegue de polilla varias rondas antes de intentarlo de murciélago.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.