El Nido Sensorial del Explorador
Construir un pequeño nido con materiales naturales convierte cualquier rincón verde en un rincón mágico de descubrimiento. Es perfecto para bebés que empiezan a gatear o a ponerse de pie, porque combina exploración sensorial tranquila con un poquito de reto motor.
Duración
~15 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Una manta o toalla pequeña
- Hojas secas, pétalos y musgo del suelo
- Un par de piñas o piedras lisas grandes
- Una rama baja o banco cercano (opcional, para apoyo)
Preparación
Buscad un rincón de césped o tierra blanda cerca de un árbol o banco bajo, y extended la manta en el suelo antes de empezar a recolectar.
Paso a paso
- 1
Explicad al peque, aunque sea un bebé pequeño, que vais a construir un 'nido' especial mientras paseáis cerca de él para que os vea.
- 2
Recoged juntos hojas secas, pétalos caídos, un poco de musgo y un par de piñas o piedras lisas; dejad que el peque las toque y las huela mientras las lleváis a la manta.
- 3
Formad un círculo con las hojas y el musgo sobre la manta, como si fuera un nido de pájaro, dejando el centro despejado para que el bebé se siente o se tumbe.
- 4
Colocad al peque en el centro del nido, sentado si ya se sostiene, o tumbado boca abajo si es más pequeño, y dejad que explore con las manos lo que hay a su alrededor.
- 5
Nombrad en voz alta cada textura que toque: 'hoja crujiente', 'piedra fría', 'pétalo suave', para acompañar el descubrimiento con palabras sencillas.
- 6
Si el peque ya gatea, animadle a salir del nido y volver a entrar varias veces, convirtiéndolo en un jueguecito de ida y vuelta.
- 7
Si hay una rama baja o un banco cerca, ayudadle a agarrarse con las manitas y a impulsarse para ponerse de pie apoyado, sujetándolo siempre por la cintura.
- 8
Dejad que coja las piñas o piedras y las coloque dentro y fuera del nido, practicando así el gesto de soltar y coger objetos.
- 9
Cerrad el juego cantando una cancioncita corta sobre pajaritos o nidos mientras recogéis juntos los materiales y los devolvéis suavemente al suelo del jardín.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños (0-6 meses): construid el nido a su alrededor mientras está tumbado boca arriba en la manta, y acercadle las hojas y pétalos a las manos suavemente para que los agarre sin moveros vosotros mismos de sitio.
- Para peques de 18-24 meses: pedidles que ellos solos busquen y traigan los materiales para el nido, convirtiéndolo en una pequeña misión de recolección antes de sentarse dentro.
- Con hermanos mayores: que el hermano mayor sea el 'guardián del nido' y ayude a elegir qué materiales son seguros y bonitos para meter dentro, cuidando también de no dejar cosas pequeñas al alcance del bebé.
Consejos para los papás
- Revisad siempre los materiales recogidos para descartar bichitos, cristales, plantas espinosas o con savia irritante antes de dárselos al peque.
- Con bebés menores de 12 meses evitad piñas o piedras muy pequeñas que quepan en la boca; usad piezas grandes y vigilad de cerca en todo momento.
- Elegid un rincón con sombra parcial y comprobad que el suelo esté seco y sin desniveles antes de sentar al bebé.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.