El Origami de la Respiración
Aquí el objetivo no es que la grulla quede perfecta a la primera, sino que doblar el papel se convierta en una excusa para respirar despacio y calmar la mente. Es una actividad ideal para después de un día movidito o antes de dormir.
Duración
~25 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- hojas cuadradas de papel (de origami o un folio recortado en cuadrado)
- una mesa lisa y despejada
- opcional: música suave de fondo
Preparación
Recortad de antemano un par de folios en forma cuadrada, así no perdéis la calma buscando tijeras a mitad de la actividad.
Paso a paso
- 1
Sentaos en un sitio tranquilo, con poca luz agresiva y, si queréis, música suave de fondo.
- 2
Antes de tocar el papel, hacedle notar al peque que va a respirar hondo cada vez que haga un doblez: inspirar al doblar, soltar el aire al marcar el pliegue con el dedo.
- 3
Doblad el cuadrado por la mitad en diagonal para formar un triángulo, marcando bien el pliegue mientras soltáis el aire despacio. Desdoblad.
- 4
Repetid el doblez en la otra diagonal, respirando de la misma forma, y desdoblad de nuevo: ahora tenéis dos líneas cruzadas.
- 5
Dad la vuelta al papel y doblad por la mitad en horizontal y en vertical, respirando en cada pliegue, y desdoblad otra vez.
- 6
Con esas líneas guía, juntad las esquinas hacia el centro empujando suavemente hasta formar una figura triangular en 3D (la base tradicional del origami de pájaro). Id despacio, no pasa nada si hay que repetir un pliegue.
- 7
Doblad las puntas laterales hacia la línea central para estrechar el cuerpo, respirando hondo antes de cada doblez importante.
- 8
Formad el cuello y la cola tirando con cuidado de las puntas hacia arriba, y doblad la puntita de una de ellas hacia abajo para crear el pico de la grulla.
- 9
Cuando esté terminada, soplad suavemente por el agujerito de debajo para hinchar el cuerpo de la grulla, con una última respiración larga y lenta.
- 10
Dejad la grulla sobre la mesilla de noche como recordatorio de que, igual que el papel, uno puede doblarse muchas veces sin romperse.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: si la grulla completa resulta muy difícil, quedaos en el paso de la base triangular y llamadla 'el barquito de la calma'.
- Para mayores de 11-12: proponedles que hagan tres grullas seguidas y las cuelguen de un hilo formando un móvil para su habitación.
- Con hermanos: hacedlo en pareja, cara a cara, imitando el ritmo de respiración del otro doblez a doblez.
Consejos para los papás
- No hay prisa: si un doblez sale torcido, mejor deshacerlo y repetirlo despacio que enfadarse, esa paciencia es parte del ejercicio.
- Evitad corregir demasiado el trabajo del peque, aunque la grulla quede imperfecta; lo importante aquí es el momento de calma, no el resultado.
- Si el peque se frustra, parad, respirad juntos unos segundos sin papel en las manos y retomad el pliegue después.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.