El Panadero de Letras Mágicas
Convertid la plastilina en una herramienta para aprender jugando: los peques van a amasar churritos con las manos y a darles forma de letras y números, como si fueran un panadero horneando su abecedario particular. Es una manera estupenda de trabajar la motricidad fina y las primeras letras sin que parezca 'deberes'.
Duración
~25 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- plastilina de varios colores
- un par de hojas de papel o cartulina
- un rotulador grueso
- una mesa o bandeja lisa para trabajar
Preparación
Con el rotulador, dibuja en las hojas de papel 4 o 5 letras o números bien grandes (una por hoja), con trazos gruesos y sencillos, como la inicial del nombre del peque, y colócalas sobre la mesa donde vayáis a jugar.
Paso a paso
- 1
Sentaos a la mesa y repartid dos o tres colores de plastilina al peque, dejando que la toque, la apriete y la caliente un poco entre las manos antes de empezar.
- 2
Enseñadle la primera hoja con una letra o número dibujado y decid en voz alta cuál es: 'Esta es la letra A, como en Ana' o 'Este es el número 3, como tus años'.
- 3
Mostrad cómo se hace un 'churrito' de plastilina: coged un trocito y rodadlo entre las palmas de las manos o sobre la mesa, con movimientos hacia adelante y atrás, hasta que quede como una serpiente fina.
- 4
Ayudad al peque a colocar su churrito de plastilina encima del dibujo de la letra, siguiendo el trazo con el dedo primero y luego con la plastilina, apretando un poquito para que se quede pegada.
- 5
Cuando la letra o número esté completo, celebradlo con aplausos y repetid juntos el sonido de la letra o el número en voz alta, dos o tres veces.
- 6
Quitad con cuidado el churrito de la hoja, guardad la plastilina en una bola y pasad a la siguiente tarjeta, repitiendo el mismo proceso con otra letra o número diferente.
- 7
Cuando hayáis hecho ya tres o cuatro letras o números, proponed un jueguecito: tapad las tarjetas y pedid al peque que intente formar de memoria una letra que le digáis en voz alta, sin mirar el modelo.
- 8
Dejad un rato libre al final para que el peque use la plastilina como quiera, haciendo bolitas, animales o lo que se le ocurra, sin más reglas ni letras.
- 9
Guardad juntos la plastilina en botes o bolsas bien cerradas, separando los colores si se puede, para que dure más tiempo blandita.
- 10
Terminad guardando también las tarjetas de letras en un sobre o carpeta, para poder repetir el juego otro día con letras nuevas.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 3 años: usad solo 2 o 3 letras muy sencillas (como la O y la A) y dejad que hagan simplemente bolitas o churros gordos, sin exigir precisión en la forma.
- Para los de 5 años: proponed formar palabras cortas de 3 letras (como 'SOL' o 'PAN') colocando varias tarjetas seguidas, o inventar su propio nombre completo con plastilina.
- Con hermanos: cada uno trabaja con tarjetas distintas y al final hacen una 'exposición' colocando todas las letras en fila sobre la mesa para ver si entre todos forman alguna palabra graciosa.
Consejos para los papás
- Si el peque tiene menos de 3 años en casa jugando también, vigilad que no se lleve trocitos pequeños de plastilina a la boca.
- Usad plastilina no tóxica y de calidad, y lavaos las manos bien al terminar, sobre todo si hay peques que aún se chupan los dedos.
- Si la plastilina se pega mucho a la mesa, humedeced ligeramente la superficie de trabajo o dejad que se enfríe un poco antes de despegarla.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.