El Paseo de las Narices Curiosas
No hace falta caminar ni hablar para disfrutar del exterior: a veces basta con parar, respirar y oler. Este paseo pausado es perfecto para los más pequeños de la casa, incluso los que aún van en brazos o carrito, y es un ratito precioso de conexión entre vosotros.
Duración
~12 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Calmar
Lo que necesitáis
- un carrito, portabebés o simplemente vuestros brazos
- un jardín, parque o campo con flores o plantas aromáticas
- vuestra voz tranquila para ir narrando
- nada más
Preparación
Elegid una zona con cierta variedad de plantas: un jardín con flores, un parque con romero o lavanda, o un camino de campo. No necesitáis nada más que salir a pasear con calma.
Paso a paso
- 1
Salid a pasear despacio, sin prisa, llevando al peque en brazos, portabebés o carrito según su edad.
- 2
Id fijándoos en las plantas y flores que encontréis por el camino, deteniéndoos ante la que os llame la atención.
- 3
Acercad muy suavemente la flor o la hoja a la nariz del peque, sin tocarle la cara con fuerza ni forzarle si aparta la cabeza.
- 4
Oled vosotros primero en voz alta, exagerando un poco el gesto: 'mmm, qué bien huele esta flor' para que el peque os observe e imite.
- 5
Nombrad el olor con palabras sencillas: 'huele dulce', 'huele fresco', 'huele a hierba', aunque todavía no entienda el significado exacto.
- 6
Dejad unos segundos de silencio entre planta y planta para que el peque procese la experiencia con calma, sin saturarle de estímulos.
- 7
Si el peque ya se sienta o camina, dejadle tocar con cuidado el tallo o la hoja mientras vosotros sujetáis la parte más delicada.
- 8
Buscad contrastes durante el paseo: una flor de olor suave y luego una hierba de olor más fuerte, para que note la diferencia.
- 9
Terminad el paseo en un lugar tranquilo, sentados un momento con el peque en brazos, respirando hondo juntos el aire del exterior.
- 10
Si os apetece, recoged una sola flor o ramita como recuerdo del paseo y guardadla en casa en un vaso con agua.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños en brazos: limitaos a pasear cerca de las plantas sin acercarlas directamente, dejando que perciban el ambiente y los sonidos.
- Para los más mayores de la franja: preguntadles '¿te gusta este olor o no?' y dejad que respondan con gestos de sí o no.
- Con hermanos: el hermano mayor va buscando flores y se las va acercando él mismo al peque, bajo vuestra supervisión, haciendo de guía olfativo.
Consejos para los papás
- Evitad acercar plantas desconocidas o con espinas, y nunca dejéis que se las lleven a la boca.
- Revisad antes que no haya abejas o avispas posadas en la flor que vais a oler.
- Si el peque tiene alergias o rinitis, elegid plantas de olor muy suave y observad su reacción.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.