El Pequeño Jardinero Riega las Flores
Con una botella pequeña o una regadera de juguete, los peques descubren que pueden cuidar de las plantas que ven cada día en el paseo. Un juego sencillo que mezcla motricidad fina, causa-efecto y primeras nociones de cuidado del entorno.
Duración
~15 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una botella pequeña de agua o una regadera de juguete
- macetas, flores o césped del entorno
- ropa que se pueda mojar
Preparación
Llenad la botella o regadera con un poco de agua (mejor templada, ni muy fría ni muy caliente) y buscad una zona con plantas, macetas o césped donde poder regar sin molestar a nadie.
Paso a paso
- 1
Mostradle al peque la botella o regadera y dejadle que la sujete con las dos manos para notar el peso.
- 2
Acercaos juntos a una planta, maceta o zona de césped y señaladla diciendo 'esta plantita tiene sed'.
- 3
Ayudadle a inclinar poco a poco la regadera o botella sobre la tierra, guiando su mano si hace falta.
- 4
Dejad que observe cómo el agua moja la tierra y las hojas, nombrando lo que veis: 'mira cómo brilla la hoja mojada'.
- 5
Repetid el gesto de llenar y regar en dos o tres plantas distintas, dejando que decida cuál toca ahora.
- 6
Si el agua se acaba, id juntos a una fuente o grifo cercano para volver a llenar el recipiente.
- 7
Aprovechad para hablarle de por qué regamos: 'las plantas beben agua para crecer, igual que tú bebes agua'.
- 8
Dejad que toque con cuidado la tierra húmeda con un dedo, para sentir la diferencia con la tierra seca.
- 9
Terminad el juego despidiéndoos de las plantas y guardando la regadera para el próximo paseo.
Variantes para no aburrirse
- Para peques más pequeños: usad un vaso pequeño en vez de regadera y guiad su mano sobre la mano en todo momento.
- Para los más mayores de la franja: dejad que ellos solos decidan qué planta regar y cuánta agua echar, sin ayuda directa.
- Con hermanos: repartid zonas distintas del jardín o parque para que cada uno riegue 'sus' plantas y luego comparen quién ha regado más.
Consejos para los papás
- Usad siempre agua templada o a temperatura ambiente, nunca muy fría, para que sea agradable al tacto.
- Supervisad que el peque no beba el agua de la regadera, aunque esté limpia, para evitar confusiones.
- Elegid una zona sin barro resbaladizo o con poca pendiente para evitar caídas mientras camina con el recipiente lleno.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.