El Poeta del Instante
A los adolescentes les suele costar expresar lo que sienten, y este juego les da una excusa perfecta: observar algo pequeño de la naturaleza y convertirlo en un poema en pocos minutos. Es una forma tranquila y creativa de terminar una tarde al aire libre.
Duración
~30 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- cuadernos o folios
- bolígrafos o rotuladores
- una manta o algo para sentarse (opcional)
Preparación
Repartid folios y bolígrafos, buscad un rincón tranquilo del parque o jardín con sombra y sentaos en círculo sobre la hierba o una manta.
Paso a paso
- 1
Cada participante camina 5 minutos en solitario y en silencio por la zona, buscando un objeto o rincón que le llame la atención (una hoja, una piedra, una sombra, un sonido).
- 2
Al volver al círculo, cada uno describe en una sola frase lo que ha observado.
- 3
Explicad que van a escribir un poema corto de 4 a 8 versos inspirado en ese objeto, usando los cinco sentidos: qué se ve, qué se huele, qué se oye, qué se toca.
- 4
Dad 10 minutos de tiempo libre para escribir sin prisas, cada uno con su folio.
- 5
Turnaos para leer los poemas en voz alta al resto del grupo, sin presionar a quien no quiera leer el suyo.
- 6
Después de cada lectura, el resto del grupo dice en voz alta una palabra o imagen del poema que le haya gustado especialmente.
- 7
Podéis votar entre todos el poema más original, el más divertido y el más emotivo, como categorías sin ganador único.
- 8
Guardad todos los poemas juntos en un cuaderno común como recuerdo de la tarde.
Variantes para no aburrirse
- Para peques: en vez de escribir un poema, que dibujen el objeto observado y le pongan un título divertido.
- Para mayores: proponed escribir el poema en parejas, alternando un verso cada uno sin hablar antes.
- Con hermanos: creando un poema en cadena, donde cada persona añade un verso inspirado en el anterior.
Consejos para los papás
- No hay respuestas incorrectas: animad a que se sientan libres de escribir lo primero que sientan.
- Buscad un rincón con sombra si hace mucho sol, para que puedan escribir cómodos y sin prisas.
- Si algún adolescente no quiere leer en voz alta, dejadle simplemente compartir una palabra suelta.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.