El Programador Humano
Este juego de lógica convierte a mamá o papá en un robot obediente que solo hace exactamente lo que le dicen: los peques aprenden a dar instrucciones claras y ordenadas, la base de la programación, sin necesidad de ningún dispositivo.
Duración
~30 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- papel y lápiz para apuntar las órdenes, opcional
- un objeto pequeño para la misión, como un peluche o un vaso
- un espacio despejado del salón
Preparación
Despejad un poco el salón o la habitación para que el adulto-robot pueda moverse sin tropezar, y colocad el objeto de la misión en un punto concreto.
Paso a paso
- 1
Explicad al peque que ahora es un programador y que uno de los adultos será un robot que solo entiende órdenes muy sencillas y literales, como 'da un paso adelante' o 'gira a la derecha'.
- 2
Establecéis las reglas: el robot solo puede caminar, girar, agacharse y coger o soltar objetos, y hace exactamente lo que se le ordena, ni más ni menos.
- 3
Colocad un objetivo claro, por ejemplo un peluche al otro lado de la habitación que el robot debe alcanzar y traer.
- 4
El peque debe dar órdenes una a una en voz alta, como 'da tres pasos adelante', 'gira a la derecha', 'agáchate y coge el peluche'.
- 5
El adulto-robot obedece de forma literal y algo cómica: si el peque no dice 'para', el robot sigue caminando hasta chocar suavemente con la pared o un mueble, con cuidado.
- 6
Cuando el robot haga algo inesperado por una orden mal formulada, parad y reíd juntos, y animad al peque a corregir la orden para que sea más precisa.
- 7
Repetid la misión cambiando el objetivo y aumentando la dificultad, por ejemplo añadiendo obstáculos como cojines que el robot debe esquivar.
- 8
Si queréis, apuntad las órdenes en un papel antes de decirlas en voz alta, como si fuera un código secreto que luego se ejecuta.
- 9
Terminad intercambiando los roles: el adulto da órdenes y el peque hace de robot, para que entienda ambos lados del juego.
- 10
Cerrad la sesión preguntando al peque qué ha aprendido sobre dar instrucciones claras y qué fue lo más difícil de programar al robot.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años, usad órdenes muy básicas y solo una acción cada vez, sin encadenar varias órdenes.
- Para los de 8 años, proponed retos con obstáculos y límites de órdenes, como resolver la misión en menos de diez instrucciones.
- Si hay hermanos, que uno programe y el otro sea el robot, y luego cambien los papeles para comparar quién da las órdenes más claras.
Consejos para los papás
- Aseguraos de que el espacio esté despejado de objetos con los que el robot pueda tropezar o golpearse.
- Fomentad la paciencia: el objetivo es reíros juntos, no frustrarse si el robot falla varias veces.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.