El Puente de Ramas del Ingeniero
Convertid a los peques en pequeños ingenieros: con ramas caídas, piedras y algo de maña van a diseñar y construir un puente que aguante peso de verdad. Es una actividad que mezcla juego, física básica y mucho orgullo cuando el puente aguanta la prueba final.
Duración
~50 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- ramas y palos caídos de varios tamaños
- cuerda, rafia o hilo grueso (opcional para atar)
- piedras o troncos pequeños que sirvan de apoyo en los extremos
- un objeto pequeño para probar el puente, como una piedra o un cochecito de juguete
Preparación
Buscad un pequeño charco, zanja, surco o simplemente dibujad con tiza un 'río' en el suelo que haya que cruzar, y recoged cerca varias ramas caídas de distintos tamaños.
Paso a paso
- 1
Explicad el reto: hay que construir un puente que cruce el 'río' y que aguante el peso de un objeto sin hundirse ni romperse.
- 2
Dejad que los peques recojan y clasifiquen las ramas por tamaño y grosor, buscando las más rectas y resistentes.
- 3
Colocad piedras o troncos pequeños a cada lado del río para servir de base de apoyo del puente.
- 4
Empezad colocando las ramas más gruesas apoyadas sobre las dos bases, cruzando de un lado a otro del río.
- 5
Rellenad los huecos con ramas más finas colocadas en paralelo, como si fuera el suelo del puente.
- 6
Si tenéis cuerda o rafia, atad algunas ramas entre sí para dar más estabilidad a la estructura.
- 7
Probad el puente primero con un objeto muy ligero, como una piedra pequeña, y observad si se mueve o cede.
- 8
Si aguanta, id aumentando el peso poco a poco (una piedra más grande, dos piedras juntas) hasta encontrar el límite del puente.
- 9
Si el puente cede, hablad juntos de qué falló y reforzadlo añadiendo más ramas o cambiando el apoyo antes de probar de nuevo.
- 10
Al terminar, deshaced el puente y devolved las ramas y piedras a la naturaleza, dejando el espacio como estaba.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: dibujad el río con tiza en el suelo (sin agua real) y simplificad el reto a que el puente 'se vea firme', sin pruebas de peso.
- Para los de 7-8 años: llevad una pequeña báscula de cocina o calculad a ojo cuántas piedras aguanta el puente antes de ceder, apuntando el récord.
- Con hermanos: el mayor hace de 'ingeniero jefe' diseñando la estructura y el pequeño de 'ayudante' que va trayendo ramas y piedras.
Consejos para los papás
- Si el charco o la zanja tiene agua, supervisad de cerca para que nadie se acerque demasiado ni resbale al probar el puente.
- Usad solo ramas caídas del suelo, nunca arranquéis ramas de árboles vivos.
- Lavad bien las manos al terminar, ya que se manipulan tierra, cortezas y piedras del suelo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.