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El Rastreador de Huellas Silvestres

En cualquier parque, jardín o campo hay pistas de animales esperando a ser descubiertas: huellas, plumas, mordiscos en hojas o montoncitos de tierra removida. Este juego convierte un simple paseo en una misión de investigación silvestre llena de curiosidad y observación.

Duración

~40 min

Edad

9-12 años

Ideal para

Aprender

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • una libreta pequeña
  • un lápiz o rotulador
  • una lupa si tenéis (opcional)

Preparación

Llevad una libreta pequeña y un lápiz en la mochila. Elegid una zona con algo de tierra, hierba o arena donde sea más fácil que queden marcas visibles, como el borde de un camino o cerca de un arbusto.

Paso a paso

  1. 1

    Explicad a los peques que van a convertirse en rastreadores: su misión es encontrar 5 señales distintas de que algún animal ha pasado por ahí.

  2. 2

    Buscad juntos huellas en zonas de tierra blanda, arena o barro: patitas de pájaro, perro, gato o algún animal silvestre.

  3. 3

    Cuando encontréis una huella, dibujadla en la libreta con el máximo detalle posible: número de dedos, forma, tamaño aproximado.

  4. 4

    Buscad también otras señales: plumas caídas, hojas mordisqueadas, pequeños agujeros en la tierra o montoncitos de excrementos (sin tocarlos, solo observando de lejos).

  5. 5

    Por cada señal encontrada, anotad en la libreta dónde estaba, qué forma tenía y qué animal creéis que pudo dejarla.

  6. 6

    Comentad entre todos las hipótesis: ¿por qué creéis que ese animal pasó por ahí? ¿Iba solo o en grupo? ¿Hacia dónde parece que se dirigía?

  7. 7

    Intentad seguir el rastro de una huella durante unos metros para ver si encontráis más pistas del mismo animal.

  8. 8

    Al final del paseo, contad juntos cuántas señales distintas habéis encontrado y elegid la más sorprendente del día.

  9. 9

    En casa o al llegar al banco, repasad los dibujos de la libreta y buscad en un libro o preguntad a un adulto qué animal pudo dejar cada huella.

  10. 10

    Guardad la libreta como diario de rastreador para ir completándola en futuras salidas al aire libre.

Variantes para no aburrirse

  • Para peques de 9 años: centraos solo en huellas de patas, sin buscar excrementos ni otras señales más complejas.
  • Para los de 11-12: añadid la misión de calcular, midiendo con los dedos, el tamaño aproximado del animal según el tamaño de la huella.
  • Con hermanos pequeños: dejad que sean los 'ayudantes' que llevan la libreta y van marcando con una piedrecita cada lugar donde se encontró una pista.

Consejos para los papás

  • Recordad a los peques que no deben tocar excrementos, animales muertos ni nidos: se observa y se dibuja, pero no se toca.
  • Lavad bien las manos al llegar a casa después de tocar tierra, hojas o piedras del suelo.
  • Si encontráis un animal herido o un nido, lo mejor es avisar a un adulto responsable y no manipularlo.

Qué trabajan mientras juegan

observación y atención al detallepensamiento científicorespeto por la naturaleza

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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