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El Rastreo de Texturas Naturales

Una sencilla sesión de exploración sensorial al aire libre en la que los peques tocan, huelen y observan hojas, piedras y flores mientras aprenden sus primeras palabras. Perfecta para conectar con la naturaleza desde bien pequeños y despertar la curiosidad sin necesidad de nada más que un ratito de calma.

Duración

~20 min

Edad

0-2 años

Ideal para

Calmar

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • una manta pequeña para sentaros
  • una bolsita de tela o cestita
  • vuestras manos y mucha paciencia

Preparación

Elegid un rincón tranquilo del parque o jardín, extended la manta y tened la bolsita a mano. No hace falta nada más, todo lo encontraréis en el camino.

Paso a paso

  1. 1

    Buscad un rincón tranquilo del parque, jardín o playa donde podáis sentaros sin prisas.

  2. 2

    Extended la manta en el suelo y sentaos junto al peque, dejándole ver el entorno.

  3. 3

    Id recogiendo con calma pequeños tesoros naturales cercanos: una hoja, una piedra lisa, una flor caída, un poco de musgo.

  4. 4

    Mostrad cada elemento al peque diciendo su nombre en voz clara: 'mira, una hoja suave'.

  5. 5

    Dejad que lo toque, lo agarre e incluso lo explore con la boca si es un objeto grande y seguro (nunca piedrecitas pequeñas con bebés menores de 3 años).

  6. 6

    Guardad cada tesoro en la bolsita a medida que lo vais explorando, creando una pequeña colección.

  7. 7

    Cambiad de sitio cada pocos minutos para descubrir nuevas texturas: hierba, corteza de árbol, arena.

  8. 8

    Cantad una cancioncita suave mientras tocáis cada elemento, asociando el ritmo al movimiento de las manitas.

  9. 9

    Cuando notéis que el peque pierde interés, proponed devolver los tesoros a la naturaleza, uno a uno.

  10. 10

    Cerrad la actividad dando las gracias al parque o jardín por prestaros sus tesoros, reforzando el respeto por el entorno.

Variantes para no aburrirse

  • Con bebés de pocos meses: mostradles los elementos sin que los toquen, dejando que solo los miren y sigan con los ojos.
  • Con peques de 18-24 meses: animadles a buscar ellos mismos los tesoros y deciros qué textura tienen.
  • Con hermanos mayores: proponed crear una 'colección familiar' comparando qué tesoro es más suave, más áspero o más grande.

Consejos para los papás

  • Evitad plantas con espinas, bayas o flores que puedan ser tóxicas; revisad antes el entorno.
  • Con menores de 3 años, supervisad siempre que no se lleven a la boca piedrecitas u objetos pequeños que puedan atragantarles.
  • Si el peque rechaza alguna textura, no insistáis: la exploración debe ser siempre a su ritmo.

Qué trabajan mientras juegan

exploración sensorialdesarrollo del lenguajemotricidad fina

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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