El Refugio Exprés de la Selva
Un reto de ingeniería con las manos en la tierra: en equipos, contrarreloj y con materiales que da la propia naturaleza, tendréis que levantar un refugio capaz de resistir una 'tormenta' casera. Ideal para adolescentes que disfrutan construyendo y compitiendo.
Duración
~50 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- ramas y palos caídos del suelo
- hojas grandes, helechos o hierba seca
- cordel o rafia biodegradable (opcional para atar)
- una botella de agua para simular la lluvia
Preparación
Delimitad una zona segura del parque o campo donde haya suficiente material caído en el suelo (ramas, hojas) y marcad con piedras el espacio de cada equipo para que no se mezclen los materiales.
Paso a paso
- 1
Dividid al grupo en equipos de tres o cuatro personas y asignad a cada uno una zona de construcción.
- 2
Explicad la misión: construir en 25 minutos un refugio capaz de proteger de la lluvia a una persona agachada o a una mochila.
- 3
Recordad la única regla de material: solo se puede usar lo que esté ya caído en el suelo, nunca romper ramas vivas de los árboles.
- 4
Dad la señal de inicio y dejad que cada equipo recolecte ramas, hojas y cualquier material útil dentro de los límites marcados.
- 5
Animad a construir primero una estructura base (tipo tienda o A-frame apoyando ramas grandes) y luego rellenar huecos con hojas y hierba para que no entre agua.
- 6
A mitad de tiempo, avisad de cuánto queda para que ajusten el ritmo y refuercen los puntos débiles.
- 7
Cuando se acabe el tiempo, reunid a todos los equipos y probad cada refugio vertiendo con cuidado un poco de agua de la botella sobre el techo, simulando lluvia.
- 8
Comprobad juntos si el interior se ha mojado o se ha mantenido seco, tocando con la mano.
- 9
Puntuad cada refugio según tres criterios: resistencia al agua, tamaño útil y trabajo en equipo mostrado durante la construcción.
- 10
Cerrad la actividad deshaciendo los refugios y devolviendo las ramas y hojas al suelo, dejando el espacio tal y como estaba.
Variantes para no aburrirse
- Con los participantes más pequeños del grupo: reducid el objetivo a proteger un peluche o una mochila pequeña en vez de a una persona.
- Con los más mayores: añadid una prueba extra de resistencia al viento, abanicando el refugio con un trozo de cartón o una revista.
- Con hermanos de varias edades: en vez de competir, unid fuerzas para construir un único refugio grande entre todos los equipos.
Consejos para los papás
- Usad siempre material caído, nunca arranquéis ramas de árboles vivos ni destrocéis plantas para conseguir hojas.
- Supervisad el terreno elegido para evitar desniveles, zarzas o zonas con insectos que puedan molestar durante la construcción.
- Al terminar, aseguraos de dejar la zona limpia y sin restos de cordel u otros materiales que no sean naturales.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.