El Reloj de Sol del Parque
Con un simple palo clavado en el suelo y unas piedras, los peques van a entender de forma muy visual cómo se movía el sol antes de que existieran los relojes. Una actividad tranquila que combina observación, paciencia y ciencia casera.
Duración
~30 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un palo recto de unos 40-50 cm
- piedras pequeñas o trocitos de teja para marcar
- un reloj (el móvil de un adulto sirve) para consultar la hora exacta
- tiza si el suelo es de cemento o baldosa
Preparación
Buscad una zona despejada y soleada, sin sombra de árboles ni edificios, donde el palo pueda proyectar su sombra libremente durante varias horas. Clavad el palo bien recto en el centro de esa zona.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que vais a construir un reloj que funciona solo con la luz del sol, sin pilas ni cables.
- 2
Clavad el palo verticalmente en el suelo, comprobando que quede firme y no se mueva con el viento.
- 3
Mirad la sombra que proyecta el palo ahora mismo y marcad su punta con una piedra.
- 4
Consultad la hora en el reloj de un adulto y escribid esa hora al lado de la piedra (con tiza en el suelo, o simplemente recordándola).
- 5
Buscad otra actividad tranquila cerca (merendar, dibujar, leer) y volved al palo pasada una hora.
- 6
Marcad de nuevo la punta de la sombra con otra piedra y anotad la nueva hora junto a ella.
- 7
Repetid este proceso cada hora durante la tarde, formando poco a poco un semicírculo de piedras alrededor del palo.
- 8
Cuando tengáis varias marcas, comentad juntos cómo la sombra se ha ido moviendo y por qué (la Tierra gira y el sol parece cambiar de posición en el cielo).
- 9
Al día siguiente, volved al mismo sitio y comprobad si vuestro reloj de piedras acierta la hora solo mirando dónde cae la sombra.
- 10
Si queréis, decorad las piedras con números pintados o dibujados para dejar un reloj de sol permanente en el jardín o patio.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: simplificad a solo dos o tres marcas durante la tarde, centrándoos en observar que la sombra "se mueve sola".
- Para mayores de 8 años: pedidles que calculen cuántos grados se mueve la sombra cada hora y que intenten predecir dónde caerá la siguiente marca antes de comprobarlo.
- Con hermanos de edades distintas: que el mayor sea el encargado de mirar el reloj y anotar la hora, y el pequeño el encargado de colocar la piedra exactamente en la punta de la sombra.
Consejos para los papás
- Es una actividad que se disfruta mejor repartida a lo largo de una tarde, así que combinadla con otros juegos entre marca y marca.
- Elegid un día soleado sin nubes, porque si el cielo está cubierto la sombra no se verá bien y costará más seguir el juego.
- Si el palo se mueve o se cae con el viento, volved a clavarlo en el mismo agujero para no perder la referencia de las marcas anteriores.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.