El Restaurante de Hojas y Barro
Un juego de imaginación pura donde el parque o el jardín se convierte en un restaurante muy especial. Con hojas, piedras, flores y un poco de barro, los peques cocinan, inventan nombres de platos disparatados y os sirven con todo su orgullo.
Duración
~30 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- hojas, piedritas, flores caídas y ramitas del suelo
- un trozo de papel y un rotulador para el menú
- unas hojas grandes o cortezas para usar como 'platos'
- opcional: un cubo con un poco de agua para 'cocinar'
Preparación
Buscad juntos un rincón con tierra o hierba que pueda ser vuestra 'cocina' y dejad a mano un papel y un rotulador para el menú. En dos minutos está todo listo.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que hoy van a ser cocineros y camareros de un restaurante muy especial, y que vosotros seréis los clientes hambrientos.
- 2
Dejad que exploren y recojan materiales naturales: hojas de distintas formas, piedrecitas, flores caídas, ramitas y un poco de tierra o barro si hay charcos cerca.
- 3
Ayudadles a dibujar un menú sencillo en el papel, con dibujos o garabatos de 'platos': por ejemplo 'sopa de piedras', 'ensalada de pétalos' o 'tarta de barro'.
- 4
Sentaos como clientes en un banco o manta cercana y pedid un plato del menú, siguiendo el juego con mucho entusiasmo ('¡me encantaría probar la sopa de piedras!').
- 5
Observad cómo preparan el plato: mezclan hojas y piedritas en una hoja grande a modo de plato o bandeja, añaden 'decoración' con flores.
- 6
Cuando el plato esté listo, dejad que os lo sirvan con orgullo y preguntadles qué ingredientes tiene y cómo lo han cocinado, siguiéndoles el cuento.
- 7
Fingid comer con mucho gusto, dad vuestra opinión ('¡está riquísimo, le pondría una estrella!') y pedid la cuenta o un segundo plato.
- 8
Rotad los roles si hay más de un peque: uno cocina, otro sirve, y luego cambiáis para que todos prueben ambos papeles.
- 9
Terminad el juego con una 'gran fiesta de clausura' donde presentan su plato estrella del día y todos aplaudís su trabajo.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños (3 años): simplificad a un solo 'plato' que preparan una y otra vez, sin necesidad de menú escrito.
- Para los más mayores (5 años): pedidles que inventen precios para cada plato y jueguen a 'pagar' con piedritas como monedas.
- Con hermanos: montad dos restaurantes rivales, uno por cada peque o equipo, y turnaos para visitar y opinar sobre cada uno.
Consejos para los papás
- Recordad a los peques que no deben llevarse nada a la boca de verdad: es cocina de mentira, aunque usemos materiales de verdad.
- Si usáis barro o agua, dejad ropa que se pueda manchar y lavaos bien las manos al terminar el juego.
- Respetad las plantas: recoged solo hojas y flores que ya estén caídas en el suelo, nunca arranquéis nada de las plantas vivas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.