El Río de las Piedras Saltarinas
Con unas cuantas piedras planas del suelo, convertís cualquier trozo de césped o tierra en un río peligroso lleno de cocodrilos imaginarios. Un juego de equilibrio, puntería y un poquito de valentía.
Duración
~15 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Descargar energía
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- piedras planas o trozos de madera encontrados por el suelo
- dos ramas largas o una cuerda para marcar las orillas del río (opcional)
Preparación
Buscad entre 8 y 12 piedras planas o trozos de madera de tamaño similar a un pie. Marcad con dos ramas paralelas en el suelo el ancho del 'río' que hay que cruzar, unos 3-4 metros.
Paso a paso
- 1
Colocad las piedras en el suelo, entre las dos orillas marcadas, formando un camino irregular con distancias variadas entre ellas (algunas más cerca, otras más separadas).
- 2
Explicad que el espacio entre las piedras es 'el río' y que si pisan fuera de una piedra, 'se han mojado' y deben volver a empezar desde la orilla.
- 3
El primer jugador debe cruzar el río saltando solo sobre las piedras, sin tocar el suelo entre ellas, hasta llegar a la otra orilla.
- 4
Cuando todos hayan cruzado una vez, cambiad la posición de algunas piedras para hacer el camino un poco más difícil.
- 5
Añadid un reto extra: cruzar el río llevando un objeto en equilibrio sobre la cabeza o una mano (una piedra pequeña, una hoja grande) sin que se caiga.
- 6
Podéis cronometrar quién cruza más rápido sin caerse, o jugar por turnos a ver quién aguanta más rondas sin 'mojarse'.
- 7
Para subir la emoción, contad una pequeña historia de que bajo el río viven cocodrilos imaginarios que solo atrapan a quien pisa fuera de las piedras.
- 8
Terminad el juego dejando que cada peque proponga su propio camino de piedras para que los demás lo prueben.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: acercad más las piedras entre sí y dejad que salten con los dos pies juntos si les cuesta el equilibrio.
- Para mayores de 8 años: separad más las piedras y añadid que deben cruzar hacia atrás o con los ojos cerrados en alguna ronda (con un adulto vigilando muy de cerca).
- Con hermanos: el mayor puede diseñar el camino de piedras para el pequeño, ajustando la dificultad, y luego intercambiar los roles.
Consejos para los papás
- Elegid piedras estables que no se muevan ni resbalen al pisarlas, y evitad las que tengan bordes muy afilados.
- Supervisad de cerca a los más pequeños en los saltos más largos para evitar caídas bruscas.
- Si jugáis sobre césped, comprobad antes que no haya agujeros, ramas escondidas o desniveles peligrosos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.