El Río Saltarín
Con dos cuerdas, dos palos o simplemente unas rayas de tiza dibujáis un río en el suelo y los peques tienen que cruzarlo saltando sin caer al agua. Es un juego sencillísimo que combina reto físico, cálculo de distancias y muchas risas, perfecto para cualquier parque, patio o jardín.
Duración
~20 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Descargar energía
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- dos cuerdas largas o dos palos
- tiza (opcional, si el suelo lo permite)
- piedras planas u hojas grandes para hacer de 'piedras del río'
Preparación
Buscad un tramo de suelo llano de unos 3-4 metros. Colocad dos cuerdas (o dos palos, o dos rayas de tiza) paralelas, muy juntas al principio, para marcar las dos orillas del río.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que ese espacio entre las dos cuerdas es un río de mentira y que el agua está fría, así que hay que cruzarlo saltando sin tocarla.
- 2
Empezad con el río muy estrecho (unos 20-30 cm) para que el primer salto sea fácil y coja confianza.
- 3
Dejad que cada niño o niña salte de una orilla a otra. Aplaudid y celebrad cada cruce con entusiasmo.
- 4
Cuando todos hayan cruzado, separad un poco más las cuerdas (unos 10 cm más) para hacer el río un poquito más ancho.
- 5
Repetid el salto en la nueva anchura. Si alguien 'se moja' (pisa dentro de las cuerdas), no pasa nada: se ríe y lo vuelve a intentar.
- 6
Id ensanchando el río poco a poco, ronda tras ronda, hasta encontrar el límite de cada peque sin forzar nunca el salto.
- 7
Añadid 'piedras del río' (piedras planas u hojas grandes) en el centro cuando el río sea ya ancho, para que los más pequeños puedan cruzar apoyando un pie en medio.
- 8
Alternad turnos: mientras uno salta, los demás cuentan en voz alta el ancho del río o animan aplaudiendo.
- 9
Terminad con una ronda especial: el 'río de los valientes', un poco más ancho de lo habitual, solo para quien quiera intentarlo, sin presión ninguna.
- 10
Cerrad el juego contando entre todos cuál fue el salto más largo del día y celebradlo como un récord familiar.
Variantes para no aburrirse
- Para los más peques (3 años): mantened el río siempre estrecho y usad piedras de apoyo en el centro para que puedan cruzar caminando con un pie a cada lado.
- Para los más mayores (5 años): probad a saltar a la pata coja, o a cruzar el río hacia atrás o con los ojos cerrados (con un adulto justo al lado sujetando la mano).
- Con hermanos o amigos: organizad una 'carrera de cruces' por turnos y llevad la cuenta de cuántas veces cruza cada uno sin mojarse, como un mini campeonato familiar.
Consejos para los papás
- Elegid siempre una superficie plana y sin piedras sueltas ni desniveles alrededor, para evitar caídas al aterrizar.
- No ensanchéis el río más allá de lo que el peque pueda saltar con comodidad: el objetivo es divertirse y ganar confianza, no arriesgar un tropiezo.
- Si jugáis descalzos (por ejemplo en la playa o el césped), revisad antes que no haya cristales, piedras afiladas ni ramas puntiagudas en la zona.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.