El Rodillo Relajante
Después de un día movidito, nada como tumbarse en el suelo y dejar que un familiar pase suavemente una pelota por la espalda como si fuera un rodillo mágico. Es un ratito de calma perfecto antes de la cena o del baño.
Duración
~15 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- dos pelotas pequeñas (de tenis o similar)
- una manta o alfombra en el suelo
- música suave opcional
- un temporizador o reloj
Preparación
Poned una manta en el suelo de una habitación tranquila y, si queréis, música suave de fondo para ayudar a bajar el ritmo.
Paso a paso
- 1
Pedid al peque que se tumbe boca abajo sobre la manta, bien cómodo, con los brazos estirados hacia delante como si nadara despacio.
- 2
Explicadle que va a sentir un 'masaje de rodillo' con una pelota por toda la espalda y que puede decir 'más flojito' o 'más fuerte' en cualquier momento.
- 3
Colocad la pelota en la parte alta de la espalda, entre los hombros, y empezad a rodarla despacio hacia abajo, con una presión suave.
- 4
Bajad la pelota rodando lentamente hasta la cintura, y luego subidla de nuevo, como si fuera un tren que va y viene por una vía.
- 5
Repetid el recorrido de subida y bajada unas cinco o seis veces, siempre preguntando si la presión es agradable.
- 6
Cambiad a la segunda pelota y hacedla rodar en pequeños círculos sobre los hombros y la parte de arriba de la espalda.
- 7
Pedid al peque que respire despacio, cogiendo aire por la nariz y soltándolo por la boca, mientras dura el masaje.
- 8
Después de un par de minutos, intercambiad los papeles: ahora el peque hace de masajista y pasa la pelota por la espalda de la persona adulta.
- 9
Terminad la sesión con un abrazo tranquilo de unos segundos, en silencio, sin hablar, solo respirando juntos.
- 10
Preguntad cómo se siente el cuerpo después del masaje: más pesado, más ligero, más relajado, para ponerle palabras a la sensación.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños de 6 años: usad solo una pelota y sesiones más cortas de un par de minutos.
- Para los de 7-8 años: dejad que ellos elijan el recorrido del masaje y marquen el ritmo, sintiéndose más protagonistas.
- Con hermanos: formad una cadena en el suelo donde cada uno hace de masajista del que tiene delante, todos a la vez, como una fila de fichas de dominó.
Consejos para los papás
- Preguntad siempre antes de empezar si al peque le apetece que le toquen la espalda; si no le gusta el contacto ese día, proponed hacerlo con un peluche en vez de con una persona.
- Usad siempre una presión suave y progresiva, nunca fuerte, y parad de inmediato si el peque dice que le molesta.
- Este es un momento ideal para bajar también la voz y el ritmo del habla, ayuda a que el peque se contagie de la calma.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.