El Semáforo de las Emociones
Un sencillo semáforo de cartón se convierte en una herramienta diaria para poner nombre a lo que se siente y aprender a calmarse paso a paso. Una manualidad con mucho valor para la vida cotidiana en familia.
Duración
~40 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un trozo de cartón rectangular de una caja reciclada
- cartulina o papel rojo, amarillo y verde
- tijeras y pegamento
- un rotulador negro
Preparación
Recorta tú el rectángulo de cartón que hará de base del semáforo y recorta también tres círculos, uno rojo, uno amarillo y uno verde, del tamaño de un plato de postre, en cartulina de colores. Ten a mano el rotulador para dibujar las caras después.
Paso a paso
- 1
Sentaos juntos a la mesa y enseña al peque el cartón rectangular explicándole: esto va a ser nuestro semáforo de las emociones.
- 2
Deja que pegue él mismo los tres círculos de colores en el cartón, en vertical, en el orden rojo arriba, amarillo en medio y verde abajo.
- 3
Con el rotulador, dibujad entre los dos una carita muy enfadada en el círculo rojo, una carita pensativa en el amarillo y una carita tranquila y sonriente en el verde.
- 4
Explícale el significado con palabras sencillas: rojo es cuando sentimos que vamos a explotar de rabia o de nervios, amarillo es cuando paramos a pensar y respiramos, verde es cuando ya estamos tranquilos otra vez.
- 5
Practicad juntos una respiración lenta señalando el amarillo: inspirar contando hasta tres, soltar el aire contando hasta tres, y luego señalar el verde.
- 6
Colgad el semáforo en un lugar accesible de la habitación o del salón, a la altura de los ojos del peque.
- 7
A partir de ahora, en momentos de rabieta o enfado, acercaos juntos al semáforo y preguntadle en qué color está, sin juzgar, solo para ponerle nombre a lo que siente.
- 8
Acompañadle a pasar del rojo al amarillo con la respiración practicada, y celebrad juntos cuando llegue al verde.
- 9
Repasad el semáforo en momentos tranquilos, jugando a decir en qué color estaría un peluche o un personaje de cuento en distintas situaciones, para que interiorice su uso sin que sea solo en momentos de crisis.
Variantes para no aburrirse
- Peques de 3 años: simplifica a solo dos colores, rojo y verde, enfadado y tranquilo, apoyándote sobre todo en las caras dibujadas.
- Mayores de 5 años: añade debajo de cada color dos o tres frases que el peque pueda decir en cada momento, como necesito un abrazo o quiero estar solo un momento.
- Con hermanos: haced un semáforo para cada uno con sus propios dibujos, y usadlos también para turnarse o para señalar cuándo alguien necesita espacio.
Consejos para los papás
- Usad el semáforo siempre desde la calma, nunca como castigo ni para regañar, o perderá su función de ayuda.
- El corte de cartón y cartulina lo hace el adulto, el peque solo pega y decora.
- Tened paciencia, el semáforo funciona mejor con la repetición de varios días, no esperéis resultado desde la primera vez.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.