El Show de Monólogos Caseros
Los adolescentes suelen tener un sentido del humor muy afilado, así que vamos a canalizarlo en un mini show de comedia casero. Es una forma estupenda de trabajar la expresión oral, perder la vergüenza y pasar una noche de risas en familia sin pantallas.
Duración
~60 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- cuadernos o folios en blanco
- bolígrafos o rotuladores
- un cronómetro (vale el del móvil de un adulto o el del horno)
- una silla o taburete para hacer de escenario
Preparación
Despejad un rincón del salón como 'escenario', repartid folios y bolígrafos y tened a mano un cronómetro.
Paso a paso
- 1
Reunid a la familia y explicad el reto: cada uno preparará un mini monólogo cómico de 2-3 minutos sobre algo real que le haya pasado (una anécdota, una manía de la familia, algo del instituto...).
- 2
Dad 10 minutos para que cada participante piense en tres anécdotas graciosas de su vida y elija la que más juego dé.
- 3
Ayudad a estructurar el monólogo: una introducción breve que plante la situación, un desarrollo con detalles exagerados y divertidos, y un remate final o 'chiste bomba'.
- 4
Compartid un par de trucos de cómicos profesionales: exagerar las situaciones, poner voces distintas para los personajes que aparecen en la historia, y dejar una pausa justo antes del remate para generar expectación.
- 5
Dejad 15 minutos para escribir el guion en un folio con palabras clave o frases sueltas; no hace falta memorizarlo palabra por palabra, solo tener claro el hilo.
- 6
Cada uno ensaya su monólogo en voz baja un par de veces, cronometrando cuánto dura para ajustarlo a los 2-3 minutos.
- 7
Montad el escenario de verdad: una silla o taburete como 'micro', el resto de la familia sentada en el sofá haciendo de público.
- 8
Cada participante sale, se presenta con su nombre de 'cómico' inventado y hace su actuación mientras el público escucha, se ríe y aplaude.
- 9
Al terminar cada turno, dad una ronda de aplausos y comentad qué parte os ha gustado más, siempre en positivo y sin ridiculizar a nadie.
- 10
Cerrad la noche votando entre todos el monólogo más gracioso, con un premio simbólico divertido como 'elige la peli del sábado' o 'se libra de poner la mesa hoy'.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de la familia que quieran participar: dejad que usen un peluche o marioneta como 'personaje' que cuenta el chiste en su lugar, así pierden menos la vergüenza.
- Para los más mayores: añadid la norma de que el monólogo tiene que incluir una imitación de algún familiar (con cariño y sin pasarse) para subir el nivel de reto.
- Con hermanos: podéis escribir el monólogo por parejas, alternando frases, como si fuera un dúo cómico tipo 'sketch a dos voces'.
Consejos para los papás
- Si alguien es muy tímido, permitid que lea directamente del folio sin memorizar nada, lo importante es que se sienta cómodo.
- Evitad temas que puedan herir sensibilidades o sacar a la luz secretos incómodos de otros miembros de la familia; el humor tiene que ser amable.
- No hace falta que sea perfecto: el objetivo es reír juntos y perder el miedo a hablar en público, no hacer un show profesional.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.