El Silbato Secreto de Hierba
Con una simple brizna de hierba entre los pulgares y un buen soplido, se puede conseguir un sonido sorprendente que parece magia. Es un truco de toda la vida, ideal para practicar en cualquier prado o jardín y descubrir que la naturaleza también puede hacer música.
Duración
~15 min
Edad
4-5 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- briznas de hierba anchas y flexibles del propio lugar
Preparación
Buscad juntos una zona con hierba y elegid unas cuantas briznas anchas, largas y flexibles, evitando las que estén secas o muy finas, que se rompen con facilidad.
Paso a paso
- 1
Coged una brizna de hierba ancha y estirad bien entre los dedos para comprobar que no está rota ni demasiado seca.
- 2
Colocad la brizna entre las dos palmas de las manos, sujetándola tensa entre los dos pulgares colocados uno junto al otro.
- 3
Dejad un huequito estrecho entre los dos pulgares, justo donde queda la hierba tensa, por donde pasará el aire al soplar.
- 4
Acercad las manos a la boca formando una especie de silbato y soplad con fuerza justo por ese huequito.
- 5
Si no suena a la primera, ajustad la tensión de la hierba (más floja o más tensa) y variad ligeramente el ángulo de soplido.
- 6
Cuando consigáis el primer sonido, celebradlo mucho: es un truco que cuesta un poco pero que engancha en cuanto sale.
- 7
Probad con distintas briznas de anchura diferente para comparar si el sonido cambia según el tipo de hierba.
- 8
Organizad turnos para que cada peque intente su propio silbido y anime a los demás a seguir probando.
- 9
Terminad haciendo una pequeña 'orquesta' donde todos sopláis a la vez vuestras hierbas y escucháis el conjunto de sonidos.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños (4 años): que un adulto sujete la brizna tensa entre sus propios pulgares y el peque solo se encargue de soplar.
- Para los mayores (5 años): proponedles un reto de conseguir sonidos distintos variando la fuerza del soplido, como si fueran notas graves y agudas.
- Con hermanos: organizad un pequeño concurso a ver quién consigue el silbido más largo o más fuerte, animando siempre desde el buen humor.
Consejos para los papás
- Escoged hierba de una zona limpia, alejada de caminos donde puedan pasar coches o animales, y evitad plantas que no reconozcáis.
- Es un truco que cuesta conseguir a la primera: transmitid paciencia y celebrad cada intento, no solo cuando suena.
- Recordad no llevarse a la boca ni masticar la hierba, solo soplar; supervisad de cerca a los peques más pequeños del grupo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.