El Simulador de Presupuesto Familiar
Con unas tarjetas caseras, los chicos se convierten en adultos por un rato: cobran un sueldo, pagan facturas y se enfrentan a imprevistos, todo para descubrir de forma divertida cómo funciona el dinero de verdad. Una manera estupenda de hablar de finanzas sin que suene a sermón.
Duración
~45 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- folios o cartulina
- rotuladores
- tijeras
- una calculadora (opcional)
Preparación
Recortad tarjetas en blanco de tamaño similar a cartas de juego y escribid en ellas categorías de ingresos y gastos con rotulador.
Paso a paso
- 1
Explicad el objetivo: gestionar durante varios meses el sueldo de un personaje inventado por vosotros.
- 2
Cread una tarjeta de 'ingreso mensual' con una cifra realista, por ejemplo 1.200 euros.
- 3
Cread tarjetas de gastos fijos como alquiler, luz, comida y transporte, con importes aproximados y realistas.
- 4
Cread tarjetas de imprevistos variados (avería del coche, regalo de cumpleaños, viaje sorpresa) y mezcladlas boca abajo.
- 5
Cada ronda representa un mes: se cobra el sueldo, se pagan los gastos fijos y se saca una carta de imprevisto que hay que cubrir.
- 6
Anotad en una hoja aparte cuánto dinero queda ahorrado o si se entra en números rojos ese mes.
- 7
Jugad seis rondas seguidas (seis meses) y observad juntos cómo evoluciona el ahorro con el paso del tiempo.
- 8
Al terminar, comentad en familia qué decisiones funcionaron mejor y cuáles complicaron las cuentas.
- 9
Repetid la partida cambiando el sueldo inicial o añadiendo una meta de ahorro concreta, como un viaje o un móvil nuevo.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños del grupo: usad menos categorías de gasto y cifras redondas más fáciles de calcular.
- Para los mayores: añadid tarjetas de préstamos con intereses o de pequeñas inversiones para complicar la estrategia.
- Con hermanos: cada uno gestiona su propia 'familia' de tarjetas y competís por ver quién ahorra más al final.
Consejos para los papás
- No hace falta que los números sean exactos, lo importante es que sean realistas para que resulte educativo.
- Dejad que decidan ellos solos qué recortar o priorizar, sin intervenir demasiado en sus decisiones.
- Aprovechad el final para hablar de dinero real de forma natural, sin juzgar sus elecciones dentro del juego.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.