El Spa Casero de Manitas
Convertid un rincón del salón en un pequeño spa familiar donde los peques aprenden a relajarse, a cuidar su cuerpo y a disfrutar del silencio. Es una actividad perfecta para bajar revoluciones después de un día movidito y para fortalecer el vínculo con mimos y masajes.
Duración
~40 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un cuenco con agua templada
- Toallas suaves
- Crema hidratante o loción corporal
- Discos de algodón
Preparación
Preparad un rincón tranquilo con una manta en el suelo, calentad un poco de agua (que no queme) y dejad a mano las toallas y la crema antes de empezar.
Paso a paso
- 1
Elegid juntos un rincón tranquilo de la casa, lejos del ruido, y poned una manta o alfombra en el suelo para sentaros cómodos.
- 2
Preparad un cuenco con agua templada, comprobando la temperatura con la mano de un adulto antes de que el peque meta la suya, y colocadlo sobre una toalla para no mojar el suelo.
- 3
Poned música suave o simplemente bajad la voz para crear un ambiente relajado, como en un spa de verdad.
- 4
Pedid al peque que remoje las manos en el agua templada durante un par de minutos mientras respira despacio con los ojos cerrados.
- 5
Secad las manos con la toalla suave dando toquecitos, nunca frotando fuerte.
- 6
Aplicad un poco de crema hidratante y dad un masaje suave en cada dedo, la palma y el dorso de la mano, contando hasta diez en cada zona.
- 7
Repetid el proceso con los pies: remojo templado, secado con toalla y masaje relajante en talones y dedos.
- 8
Colocad discos de algodón fresquitos (podéis meterlos un rato en la nevera antes) sobre los ojos y disfrutad de un minuto de descanso total en silencio.
- 9
Preguntad al peque cómo se siente después del spa y dejad que decida si quiere repetir alguna parte que le haya gustado especialmente.
- 10
Cerrad la sesión con un abrazo largo y tranquilo antes de volver a las actividades del día.
Variantes para no aburrirse
- Peques: haced solo la parte de manos, más corta y sencilla.
- Mayores: dejad que sean ellos quienes preparen el spa para un hermano o para el adulto, siguiendo los mismos pasos.
- Con hermanos: turnaos para dar y recibir el masaje, así todos disfrutan de cuidar y ser cuidados.
Consejos para los papás
- Comprobad siempre la temperatura del agua con la mano de un adulto antes de que el peque la toque.
- Usad productos suaves, sin perfumes fuertes, para no irritar la piel de los peques.
- Supervisad el cuenco de agua en todo momento para evitar que se vuelque.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.