El Splash de las Piedras Cantoras
Un juego de causa y efecto muy sencillo que fascina a los peques: cada piedra que cae hace un sonido distinto y dibuja ondas en el agua. Perfecto para un día de charcos o para llevar un cubo al parque.
Duración
~15 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un cubo o barreño con agua, o un charco natural
- piedrecitas medianas, más grandes que la boca del peque
- una toalla para secar manos
- ropa que se pueda mojar
Preparación
Llenad un cubo o barreño con agua hasta la mitad y colocadlo sobre una superficie estable, o buscad un charco después de la lluvia. Recoged unas cuantas piedras del tamaño de una nuez, nunca más pequeñas.
Paso a paso
- 1
Sentaos junto al cubo de agua o el charco, con el peque bien afianzado, sentado o de pie con apoyo.
- 2
Enseñadle una piedra y decid en voz alta 'piedra' mientras la sujeta un momento en su mano.
- 3
Mostradle cómo lanzarla al agua diciendo '¡splash!' justo en el momento del impacto, con voz animada.
- 4
Observad juntos las ondas que se forman y señaladlas con el dedo, diciendo 'ondas', 'círculos', 'agua que se mueve'.
- 5
Dejad que el peque coja su propia piedra y la lance (o la suelte, si aún no tiene puntería) al agua.
- 6
Repetid varias veces, variando el tamaño de las piedras y comentando cuál hace más ruido o salpica más.
- 7
Probad a lanzar otros objetos que floten, como una hoja o un palito, y comparad qué pasa: se hunden o flotan.
- 8
Si hay un charco natural, aprovechad para explorar también con los pies (con botas de agua) y sentir el chapoteo.
- 9
Terminad secando las manos y guardando las piedras en la cestita si queréis llevárolas de recuerdo.
Variantes para no aburrirse
- Con los que aún no lanzan bien, sujetad su mano y ayudadle a soltar la piedra justo encima del agua, sintiendo el gesto.
- Con los que ya tienen buena puntería, proponed 'dar' a una hoja que flota como si fuera una diana.
- Organizad un turno para cada hermano, contando en voz alta cuántos splashes consigue hacer cada uno.
Consejos para los papás
- Usad siempre piedras más grandes que la boca del peque para evitar riesgo de atragantamiento, y no le quitéis ojo mientras juega cerca del agua.
- Nunca dejéis al peque solo junto al cubo o el charco, ni siquiera un momento.
- Si hace frío, limitad el tiempo de manos mojadas y llevad una muda extra.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.