El Tallador de Jabón Mágico
Con una simple pastilla de jabón blanco y un palito de madera, los peques pueden convertirse en escultores de verdad. Es una actividad tranquila que exige concentración y cuidado, perfecta para una tarde en la que apetece crear algo con las manos sin prisas.
Duración
~50 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Una pastilla de jabón blanco o de color claro por niño o niña (tipo jabón de manos normal, no de glicerina transparente)
- Un palito de helado, una cucharilla de plástico vieja o un palillo redondo para tallar
- Papel de periódico o un mantel viejo para proteger la mesa
- Una hoja de papel para dibujar antes el diseño a lápiz
Preparación
Forrad la mesa con periódico, sacad las pastillas de jabón de su envoltorio y dejad los palitos de tallar a mano. Nada más, en un minuto está listo.
Paso a paso
- 1
Antes de nada, pedid a cada niño que dibuje en un papel el diseño que quiere tallar: algo sencillo como un corazón, una estrella, una casita o un animal redondeado. Cuanto más simple, mejor sale.
- 2
Con un lápiz, que calquen suavemente las líneas principales del dibujo sobre la superficie del jabón, apretando poquito para que quede marcado pero sin romper la pastilla.
- 3
Explicadles que van a tallar 'quitando' jabón poco a poco, nunca de golpe. Con el palito de helado o la cucharilla, deben raspar con cuidado las zonas que quieren eliminar, siempre alejando la herramienta del cuerpo y de los dedos de la otra mano.
- 4
Que trabajen despacio, girando la pastilla de jabón en la mano para ir tallando por todos los lados y comprobando la forma según avanza.
- 5
Si quieren hacer detalles finos, como los ojos de un animalito o las líneas de una estrella, pueden usar la punta del palillo con movimientos muy suaves, casi como si dibujaran.
- 6
Recordadles que vayan soplando o sacudiendo las virutas de jabón que se van desprendiendo, para no perder de vista el diseño y para evitar que la mesa quede resbaladiza.
- 7
Cuando la forma general esté lista, pueden alisar las superficies pasando el dedo húmedo con cuidado, lo que además da un acabado más brillante y suave.
- 8
Dejad que cada uno le ponga un nombre a su escultura y la presente a la familia contando qué representa y qué ha sido lo más difícil de tallar.
- 9
Guardad las esculturas en una balda del baño: además de decorar, se pueden usar de verdad para lavarse las manos poco a poco.
Variantes para no aburrirse
- Para los más peques del grupo (9 años): formas muy redondeadas y sencillas, sin puntas ni detalles finos, usando solo la cucharilla de plástico y sin palillos puntiagudos.
- Para los más mayores (11-12 años): animarles a tallar formas con más relieve, como una concha con líneas o una letra inicial en 3D, usando el palillo para grabar texturas.
- Con hermanos: montad un pequeño 'concurso de escultura' donde cada uno talla su pieza en secreto y luego se vota entre todos cuál ha quedado más lograda, sin ganadores ni perdedores serios, solo por diversión.
Consejos para los papás
- Nunca uséis cuchillos ni herramientas afiladas de verdad: con palitos de madera o cucharillas de plástico es más que suficiente y mucho más seguro.
- Haced la actividad con las manos secas y el jabón seco, porque mojado resbala mucho y es más difícil de controlar (y de sujetar sin que se escurra).
- Barred bien las virutas de jabón del suelo al terminar, porque pueden hacer resbalar a cualquiera que pase por ahí.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.