El Taller de Sabores Curiosos
Antes de que hablen, los peques ya exploran el mundo con la boca y las manos, así que convertir la comida en un juego sensorial es una manera preciosa de acompañarles. Esta actividad es tranquila, no ensucia demasiado y fomenta que prueben cosas nuevas sin presión.
Duración
~15 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 3 o 4 alimentos blandos y seguros (plátano, aguacate, manzana cocida, boniato cocido)
- una bandeja o trona con superficie lavable
- un babero o ropa que se pueda manchar
- un trapo húmedo para limpiar al final
Preparación
Cortad cada alimento en trozos grandes y blandos, con forma fácil de agarrar (bastones o medias lunas), y colocadlos separados en la bandeja justo antes de sentar al peque.
Paso a paso
- 1
Sentad al peque en su trona o en el suelo sobre una superficie fácil de limpiar, con el babero puesto.
- 2
Colocad la bandeja delante con los trozos de comida bien separados entre sí, para que pueda elegir.
- 3
Dejad que sea él quien toque primero cada trozo con las manos, sin prisa, aunque no se lo lleve a la boca todavía.
- 4
Nombrad cada alimento en voz baja y tranquila mientras lo señala o lo coge ('esto es plátano, qué blandito').
- 5
Animadle a olerlo acercándoselo a la nariz, y comentad en voz alta cómo huele cada cosa.
- 6
Si quiere probarlo, dejad que se lo lleve él mismo a la boca con su propia mano, sin forzar ni meterlo vosotros.
- 7
Observad sus reacciones sin corregir gestos de rechazo, algunos sabores necesitan varios intentos en días distintos para gustar.
- 8
Dejadle aplastar, chafar o desmenuzar los trozos con los dedos, aunque parezca que juega más que come, es parte del aprendizaje.
- 9
Cuando pierda el interés, retirad la bandeja con calma y pasad un trapo húmedo por manos y cara.
- 10
Repetid la actividad otro día con alimentos distintos para ir ampliando su repertorio de sabores y texturas.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños que empiezan con sólidos: usad solo un alimento cada vez, muy blando y en trozos grandes.
- Para los que ya comen variado (casi 2 años): añadid alimentos con más textura, como trocitos de pan o pasta cocida fría.
- Con hermanos mayores: que el mayor elija y prepare los trozos de fruta, sintiéndose responsable de la actividad.
Consejos para los papás
- Cortad siempre los alimentos en tamaños y formas que no supongan riesgo de atragantamiento y adaptados a su edad.
- No dejéis nunca al peque solo comiendo, aunque sean trozos blandos, la supervisión de un adulto es imprescindible.
- Evitad frutos secos enteros, uvas sin cortar o alimentos duros y redondos, son los que más riesgo de atragantamiento tienen.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.