El Tambor de Troncos del Bosque
Un tronco caído o una roca plana se convierten en un tambor natural lleno de sonidos por descubrir. Este juego despierta la curiosidad auditiva del peque y le enseña, sin darse cuenta, que sus acciones producen efectos en el mundo.
Duración
~12 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- dos palos cortos y gruesos a modo de baquetas
- un tronco caído o tocón
- una piedra plana grande (opcional)
- una manta para sentarse
Preparación
Localizad un tronco, tocón o piedra que suene distinto al golpearlo suavemente con la mano antes de empezar.
Paso a paso
- 1
Buscad un tronco caído, un tocón o una roca plana que suene hueco o distinto al golpearlo con suavidad.
- 2
Sentaos con el peque en el regazo o justo delante, sobre la manta, cerca del tambor natural.
- 3
Dadle un palito corto y grueso, fácil de sujetar con su manita.
- 4
Mostradle cómo golpear suavemente el tronco con el palo, diciendo '¡pum, pum!' cada vez.
- 5
Dejad que experimente solo, golpeando a su propio ritmo, sin corregirle demasiado.
- 6
Cambiad de superficie: probad con una piedra, con la corteza o con el suelo de tierra, y comparad los sonidos distintos.
- 7
Cantad una cancioncita sencilla mientras él marca el ritmo golpeando.
- 8
Turnaos: primero toca el peque, luego el adulto, y aplaudid entre turno y turno.
- 9
Terminad con un aplauso final y guardando los palitos usados.
Variantes para no aburrirse
- Peques que aún no sujetan objetos: guiadle la manita para dar golpes suaves sobre el tronco.
- Peques más mayores: buscad 3 superficies distintas y cread juntos una pequeña 'melodía' combinando los sonidos.
- Con hermanos: montad una pequeña orquesta, cada uno tocando un elemento distinto (tronco, piedra, hoja seca).
Consejos para los papás
- Elegid palos sin astillas ni puntas afiladas y de tamaño manejable.
- Supervisad que no se lleve el palo a la boca en ningún momento.
- Evitad golpear troncos podridos o con insectos dentro.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.