El Traductor de Idiomas Inventados
No hacen falta materiales ni preparación: solo imaginación y ganas de reíros juntos inventando un idioma propio, con sus propias palabras para cosas cotidianas como comer, dormir o jugar. Es un juego que se puede sacar en cualquier momento y que despierta la creatividad verbal de los peques sin necesidad de nada más que vuestras voces.
Duración
~20 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- solo vuestras voces y ganas de jugar
- opcional: papel y rotulador si queréis apuntar las palabras nuevas
Preparación
No necesita preparación, solo sentaos en corro o en el sofá con tiempo para hablar y reíros sin prisa.
Paso a paso
- 1
Explicad que hoy vais a inventar entre todos un idioma nuevo, con palabras propias para las cosas más importantes de casa.
- 2
Empezad por lo básico: inventad juntos una palabra nueva para 'hola', otra para 'comer' y otra para 'dormir' (por ejemplo, 'hola' puede ser 'plibu').
- 3
Id añadiendo poco a poco palabras para objetos de la casa, comidas favoritas o incluso los nombres de cada uno en el idioma nuevo.
- 4
Si queréis, apuntad estas palabras en un papel para no olvidarlas, como si fuera el primer diccionario de vuestra familia.
- 5
Elegid a un peque para que sea el primer 'traductor oficial' y pedidle que traduzca una frase sencilla del español al idioma inventado en voz alta.
- 6
El resto de la familia intenta adivinar qué ha querido decir, usando solo las palabras que ya conocéis del idioma nuevo.
- 7
Turnaos para que cada uno sea el traductor: inventad situaciones divertidas, como pedir la cena o contar un secreto, todo en el idioma inventado.
- 8
Subid el reto proponiendo una conversación entera de dos frases seguidas entre dos peques, mientras el resto hace de público intentando seguir la trama.
- 9
Terminad inventando una frase especial de buenas noches en vuestro idioma secreto, para usarla cada noche antes de dormir.
- 10
Guardad el 'diccionario familiar' en un cajón: podéis ir añadiendo palabras nuevas cada vez que juguéis de nuevo.
Variantes para no aburrirse
- Para los más peques de 6 años: limitad el idioma a cinco o seis palabras muy sencillas y repetidlas mucho para que las memoricen con facilidad.
- Para los mayores de 8: retadles a traducir una canción conocida entera al idioma inventado, aunque no rime.
- Con hermanos: dividíos en dos parejas, cada una inventa su propio idioma por separado y luego intentan enseñárselo el uno al otro.
Consejos para los papás
- No hay reglas de gramática que valgan: cuanto más disparatadas suenen las palabras, más se van a reír.
- Si algún peque se bloquea inventando palabras, ayudadle dando dos opciones a elegir para que no se frustre.
- Este juego es perfecto para un viaje en coche, una sala de espera o justo antes de dormir, no necesita nada de material.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.