El Twister Casero de Colores
Con unos círculos de papel de colores y cinta adhesiva podéis montar en el salón vuestra propia versión casera del clásico juego de equilibrio. Es perfecto para quemar energía un rato lluvioso, y de paso repasan colores, lateralidad y coordinación mientras se ríen sin parar.
Duración
~25 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Descargar energía
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- hojas de papel de 4 colores distintos (o cartulinas)
- cinta adhesiva
- un rotulador
- papelitos pequeños o un bote para sortear las instrucciones
Preparación
Recortad de antemano unos 16-20 círculos grandes (unos 20 cm) de papel de colores y despejad una zona del salón sin muebles alrededor.
Paso a paso
- 1
Recortad los círculos de colores: cuatro colores distintos, varios círculos de cada uno.
- 2
Pegad los círculos en el suelo con cinta adhesiva formando cuatro filas de cuatro, dejando algo de espacio entre ellos para poder moverse.
- 3
Escribid en papelitos pequeños combinaciones del tipo 'mano derecha - azul', 'pie izquierdo - amarillo', etc., mezclando partes del cuerpo y colores, y meterlos en un bote (o simplemente id inventándolas en voz alta).
- 4
Explicad la regla principal: cada vez que se saca una instrucción, el jugador debe colocar esa parte del cuerpo en un círculo del color indicado, sin quitar las partes que ya tenía puestas.
- 5
Si jugáis dos personas en el mismo tablero, el reto es aún mayor porque tendréis que esquivaros; si preferís, montad un tablero para cada uno y competid en paralelo.
- 6
Un adulto (o el peque más mayor) va sacando papelitos o inventando instrucciones en voz alta, una tras otra, sin pausa.
- 7
Si alguien toca el suelo con la rodilla, el codo o se cae, queda eliminado de esa ronda.
- 8
Seguid sacando instrucciones hasta que quede un único ganador en pie, o hasta que las risas puedan más y decidáis parar.
- 9
Cambiad la disposición de los círculos o añadid partes nuevas como 'codo' o 'cabeza' para variar el juego en la siguiente ronda.
- 10
Terminad con una ronda relajada donde cada uno inventa su propia postura imposible sobre el tablero, solo por diversión.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: usad solo manos y pies, sin complicar con codos ni rodillas, para que resulte más fácil de seguir.
- Para mayores de 8 años: añadid más partes del cuerpo y un cronómetro para ver quién aguanta más tiempo en una postura complicada.
- Con hermanos: organizad un pequeño torneo por turnos y llevad la puntuación en un papel para saber quién es el campeón del día.
Consejos para los papás
- Despejad bien la zona de juego de muebles, esquinas y objetos con los que puedan golpearse al caer.
- Jugad descalzos o con calcetines antideslizantes para no resbalar sobre el papel.
- Si hay diferencia grande de edad entre hermanos, dejad que el mayor ayude a leer las instrucciones para que el juego fluya sin pausas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.