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El Vals de la Manta Voladora

Con solo una manta grande y unas manos cariñosas creáis un momento de conexión y calma que estimula el equilibrio del peque de una forma muy dulce, ideal antes de la siesta o el baño.

Duración

~10 min

Edad

4-18 años

Ideal para

Calmar

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • manta grande y gruesa
  • espacio despejado en el suelo
  • música suave opcional

Preparación

Solo hace falta despejar una zona del salón sin muebles con esquinas cerca y extender la manta en el suelo.

Paso a paso

  1. 1

    Buscad un espacio amplio y despejado en el salón, alejado de mesas, sillas o esquinas.

  2. 2

    Extended una manta grande y gruesa sobre el suelo, bien estirada.

  3. 3

    Tumbad al peque boca arriba en el centro de la manta, comprobando que la cabeza quede bien apoyada.

  4. 4

    Si sois dos adultos, cada uno coge una esquina de la manta; si estáis solos, sentaos en el suelo y sujetadla con ambas manos.

  5. 5

    Mecedla muy despacio de lado a lado, como una hamaca, mientras cantáis una nana o ponéis música suave.

  6. 6

    Observad la cara del peque en todo momento: si sonríe y está relajado, seguid con el mismo ritmo suave.

  7. 7

    Si se muestra incómodo, para el balanceo enseguida y calmadlo en brazos antes de continuar o terminar.

  8. 8

    Aumentad ligerísimamente el vaivén solo si el peque disfruta claramente y pide más con gestos o risas.

  9. 9

    Terminad el balanceo poco a poco, cada vez más lento, hasta dejar la manta completamente quieta.

  10. 10

    Cerrad el juego con un abrazo y unos mimos; es un ritual precioso antes de la siesta.

Variantes para no aburrirse

  • Con peques más pequeños: balanceo mínimo, muy lento, con un solo adulto meciendo con las manos.
  • Con peques más mayores: añadid pequeños vuelos elevando la manta unos centímetros del suelo con mucho cuidado.
  • Con hermanos: el hermano mayor ayuda a sujetar una esquina de la manta siempre bajo supervisión adulta.

Consejos para los papás

  • Nunca levantéis la manta más de unos centímetros del suelo ni la soltéis en ningún momento.
  • Los movimientos deben ser siempre suaves, lentos y controlados por un adulto.
  • Parad inmediatamente si el peque llora, se agita o muestra malestar.

Qué trabajan mientras juegan

estimulación vestibularvínculo afectivoautorregulación emocional

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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