El Zoo de los Sonidos: Imitamos Animales
Con unos cuantos peluches de animales que ya tengáis en casa podéis montar un pequeño zoo sonoro que encanta a los peques. Es una actividad sencilla que ayuda a estimular el lenguaje, la imitación y las primeras palabras entre risas.
Duración
~10 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- peluches o muñecos de animales que tengáis en casa
- opcional: un cuento con dibujos de animales
- un espacio cómodo en el suelo
Preparación
Reunid 4 o 5 peluches o figuras de animales distintos y sentaos en el suelo formando un pequeño círculo con el peque.
Paso a paso
- 1
Sentaos frente al peque y coged el primer peluche, por ejemplo una vaca.
- 2
Mostrádselo y decid claramente 'la vaca hace muuuu', alargando el sonido y con un gesto exagerado.
- 3
Animad al peque a repetir el sonido, aunque solo balbucee algo parecido, y celebradlo con aplausos.
- 4
Cambiad de animal uno a uno (perro: guau guau, gato: miau, oveja: beee), dando tiempo a que el peque intente imitar cada sonido.
- 5
Añadid el gesto corporal de cada animal, como gatear igual que un perro o dar saltitos como una rana, para que también imite movimientos.
- 6
Repetid el circuito completo 2 o 3 veces, cambiando el orden de los animales para mantener la sorpresa.
- 7
Introducid una pregunta sencilla, como '¿qué dice el perro?', y esperad la respuesta o el intento del peque.
- 8
Terminad con una ronda libre donde el peque elige el peluche señalándolo y vosotros hacéis el sonido que él pida.
Variantes para no aburrirse
- Para peques menores de 12 meses: centraos solo en 2 animales y repetid mucho el mismo sonido para que lo reconozca.
- Para peques cerca de los 2 años: añadid más animales y preguntad '¿qué animal hace muuu?' para que los asocie.
- Con hermanos: el hermano mayor hace de 'profesor del zoo' y presenta cada animal al peque antes de imitar el sonido.
Consejos para los papás
- Usad siempre gestos y voz exagerada: la repetición es clave para el aprendizaje del lenguaje a esta edad.
- Revisad que los peluches no tengan piezas sueltas (ojos, botones) que puedan soltarse y suponer un riesgo.
- Si el peque pierde interés, acortad la sesión: es mejor jugar poco tiempo y repetirlo otro día.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.