Estatuas Musicales de Casa
Con solo música y un poco de espacio libre, este clásico juego de siempre sigue siendo un éxito asegurado para gastar energía, reír a carcajadas y aprender a controlar el propio cuerpo cuando toca pararse en seco.
Duración
~20 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un altavoz, radio o cualquier dispositivo para reproducir música
- Espacio despejado en el salón
- Ropa cómoda para moverse con libertad
- Pañuelos o telas ligeras para bailar con ellas (opcional)
Preparación
Despeja una zona amplia del salón apartando sillas, mesas bajas o cualquier objeto con el que se pueda tropezar al bailar.
Paso a paso
- 1
Reunid a todos en el espacio despejado y explicad la regla principal: cuando suena la música, hay que bailar y moverse como se quiera; cuando para, hay que quedarse quieto como una estatua.
- 2
Poned la música y animad a los peques a moverse por todo el espacio, probando saltos, giros o pasos divertidos.
- 3
Parad la música de repente, sin avisar, y comprobad entre todos quién ha conseguido quedarse completamente quieto, sin mover ni un dedo.
- 4
Volved a poner la música y repetid el juego varias veces, variando el tiempo que dejáis bailar antes de parar.
- 5
Añadid un reto extra: cuando la música pare, además de quedarse quieto, hay que quedarse en una postura concreta que digáis en voz alta, como 'brazos arriba' o 'a la pata coja'.
- 6
Cambiad el tipo de música entre ronda y ronda: una rápida para saltar mucho, otra lenta para moverse como si fuerais robots o como si nadarais bajo el agua.
- 7
Dejad que cada peque, por turnos, sea quien decide cuándo parar la música, sintiéndose protagonista del juego.
- 8
Si tenéis pañuelos o telas, repartidlos para que bailen agitándolos en el aire y se congelen sujetándolos en una postura curiosa.
- 9
Terminad con una ronda final muy lenta, bajando poco a poco el volumen, para que el juego acabe tranquilo y los peques recuperen la calma.
- 10
Sentaos todos juntos un momento al final para recuperar el aliento y comentar cuál ha sido la postura de estatua más divertida.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 3 años: dadles más tiempo para pararse tras la música y celebrad cualquier intento, sin buscar la perfección.
- Con niños de 5 años: pedid posturas más difíciles de mantener, como a la pata coja o con un brazo y una pierna levantados.
- Con hermanos: jugad a que el que se mueva después de pararse la música queda 'eliminado' un turno y ayuda a vigilar a los demás.
Consejos para los papás
- Aseguraos de que el espacio de baile está libre de objetos con los que puedan tropezar o golpearse al moverse rápido.
- Adaptad la intensidad del baile si el suelo es resbaladizo, usando calcetines antideslizantes o descalzos.
- Si algún peque se frustra al 'perder', recordad que es un juego sin ganadores fijos y que lo importante es reír juntos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.