Fábrica de pulseras de macarrones
Con unos macarrones, hilo y un poco de pintura convertiréis la cocina en un pequeño taller de joyería. Es una actividad perfecta para trabajar la motricidad fina mientras los peques crean algo que podrán lucir con orgullo.
Duración
~40 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- macarrones o pasta con agujero grande (tipo tubular)
- cordón, lana gruesa o cordón de zapato
- témperas o rotuladores permanentes de colores
- un plato hondo o bandeja para pintar
Preparación
Cuenta un puñado de macarrones por niño (unos 20-25), corta trozos de cordón de unos 40 cm y anuda un extremo grueso (con un botón o un nudo doble) para que la pasta no se salga.
Paso a paso
- 1
Explica a los peques que hoy sois artesanos y vais a fabricar vuestra propia pulsera o collar de pasta.
- 2
Colocad papel de periódico o un mantel de plástico en la mesa para no manchar, y poned delantal si tenéis.
- 3
Repartid un puñado de macarrones a cada niño en un plato o bandeja.
- 4
Si usáis témperas, que cada peque pinte los macarrones con un pincel o metiéndolos en la pintura con los dedos; dejad que elijan sus colores favoritos.
- 5
Extended los macarrones pintados sobre papel de periódico y dejad secar unos 15-20 minutos (podéis aprovechar para merendar o hacer otra actividad tranquila).
- 6
Mientras se secan, preparad los cordones: anudad un extremo grueso o pegad un trocito de cinta adhesiva enrollada para que sea más fácil enhebrar.
- 7
Cuando la pasta esté seca, sentaos todos juntos y empezad a enhebrar los macarrones en el cordón, uno a uno, dejando que el niño elija el orden y los colores.
- 8
Animad a crear un patrón sencillo si quieren (por ejemplo, un color y luego otro), pero también vale ir metiendo al azar: lo importante es que disfruten.
- 9
Cuando el cordón esté casi lleno, atad los dos extremos para cerrar la pulsera o el collar, ajustando el tamaño a la muñeca o el cuello del peque.
- 10
Celebrad el resultado final: dejad que se lo pongan y hagan un pequeño desfile de moda por el salón enseñando su creación a toda la familia.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 3 años, usad macarrones grandes sin pintar (más fáciles de enhebrar) y cordón más rígido o un limpiapipas para que entre mejor.
- Con niños de 5 años, proponed crear un patrón de colores repetido (rojo-azul-rojo-azul) o incluso escribir su nombre con letras de pasta si tenéis alfabeto de macarrones.
- Si hay hermanos, organizad un intercambio de piezas: cada uno pinta un color distinto y luego se reparten para hacer pulseras a juego entre todos.
Consejos para los papás
- Los macarrones son piezas pequeñas: no dejéis solos a niños que aún se lo llevan todo a la boca, y guardad bien los sobrantes fuera de su alcance al terminar.
- Si usáis témperas, elegid las lavables y protegé la ropa con un delantal o camiseta vieja.
- Guardad los macarrones pintados que sobren en un bote cerrado; os servirán para otra sesión de manualidades otro día.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.