La Alfombra Viajera de Texturas
Los bebés aprenden del mundo a través del tacto, y esta alfombra sensorial casera convierte cualquier rincón del salón en un pequeño universo de sensaciones. Es perfecta para ratos de tummy time o para justo después del baño, cuando el peque está fresco y receptivo.
Duración
~15 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una lámina de cartón grande o una manta gruesa
- retazos de tela de texturas distintas (peluche, pana, seda, arpillera, punto)
- pegamento textil o cinta de doble cara
- opcional: una bolsita de tela bien cosida con arroz dentro para el sonido
Preparación
Recorta los retazos de tela en cuadrados o rectángulos de un tamaño similar y pégalos sobre el cartón formando un mosaico, dejando que se sequen bien antes de usarlo (o simplemente extiende las telas sueltas sobre una manta si no quieres pegarlas).
Paso a paso
- 1
Elige un momento en que el peque esté tranquilo, no tenga hambre ni sueño, y colocad la alfombra en el suelo, en una zona despejada y sin corrientes de aire.
- 2
Tumbad al bebé boca abajo (si ya sostiene la cabeza) o sentado apoyado con cojines, según su edad, encima o al lado de la alfombra.
- 3
Guiad su manita suavemente sobre cada textura, nombrando en voz alta lo que toca: 'esto es suave', 'esto pincha un poquito', 'esto es liso'.
- 4
Dejad que explore libremente a su ritmo, sin forzar el movimiento de sus manos ni apresurarle.
- 5
Si tenéis la bolsita con arroz cosida, agitadla cerca de su oído para que descubra también el sonido asociado a una textura.
- 6
Cambiad la postura del peque cada pocos minutos (de boca abajo a sentado, o girándolo hacia otro lado de la alfombra) para que descubra nuevas zonas.
- 7
Repetid palabras sencillas asociadas a cada tela varias veces: esto ayuda a que el cerebro empiece a conectar palabra y sensación.
- 8
Terminad la sesión con un abrazo o un masaje suave usando la tela más suave de la alfombra, como cierre relajante.
- 9
Guardad la alfombra en un lugar seco y revisadla de vez en cuando para comprobar que ninguna costura se ha soltado.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños (0-3 meses): limitaos a pasarles vosotros las telas por las manitas y pies mientras están tumbados boca arriba.
- Para peques que ya gatean (9-12 meses): colocad la alfombra al final de un pequeño recorrido para que gateen hasta ella como meta.
- Con hermanos mayores: pedidles que ayuden a nombrar las texturas y a inventar una historia sobre 'el país de las telas'.
Consejos para los papás
- Supervisad siempre la actividad y retirad la alfombra si el peque intenta llevarse algún trozo de tela a la boca y aún no controláis bien ese riesgo.
- Usad pegamento textil no tóxico y dejad secar por completo antes de dar la alfombra al bebé.
- Si cosisteis una bolsita con arroz, comprobad que queda perfectamente cerrada para evitar que el arroz se salga: es una pieza pequeña con riesgo de atragantamiento en menores de 3 años.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.