La Bolsa Sensorial de Gel Mágica
Con solo una bolsa de congelador y un poco de gel conseguís un mundo sensorial fascinante para los peques: colores que se mezclan al aplastar, texturas nuevas y toda la magia sin que se ensucien las manitas ni la casa. Es ideal para esos ratos en el suelo del salón cuando necesitáis una actividad tranquila y muy vistosa.
Duración
~15 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una bolsa de plástico resellable tipo congelador (tamaño grande)
- gel de pelo transparente o gel de ducha
- colorante alimentario o témpera líquida de dos o tres colores
- cinta adhesiva ancha (tipo americana o de embalar)
Preparación
Rellena la bolsa con el gel hasta la mitad, añade unas gotas de cada colorante en zonas distintas, cierra bien el cierre y refuerza todo el borde por fuera con la cinta adhesiva para que no se pueda abrir.
Paso a paso
- 1
Antes de empezar, comprueba que la bolsa está perfectamente sellada y que la cinta cubre todo el cierre: apriétala bien con las manos para asegurarte de que no gotea.
- 2
Extiende una manta en el suelo y sentaos vosotros y el peque, ya sea boca abajo, sentado o en vuestro regazo según su edad.
- 3
Coloca la bolsa delante del peque, sobre una superficie lisa y firme como el suelo o una bandeja, para que pueda apoyar bien las manos encima.
- 4
Anímale a tocarla con toda la mano, diciendo en voz alta lo que veis: "mira cómo se mueve el azul", "qué blandito está".
- 5
Deja que la aplaste, la golpee suavemente y la mueva con los dedos: los colores se irán mezclando y creando formas nuevas cada vez.
- 6
Si el peque es muy pequeño y aún no controla bien las manos, guía tú su manita apoyada sobre la bolsa para que note el tacto y el movimiento.
- 7
Cambia la bolsa de posición (vertical, inclinada) para que el gel se desplace y los colores bailen de otra manera, creando sorpresa.
- 8
Si el peque pierde el interés, prueba a ponerla pegada a una ventana con luz natural detrás: los colores se ven mucho más brillantes a contraluz.
- 9
Guarda la bolsa en una caja o bolsa de plástico entre usos: puede reutilizarse muchas veces mientras siga bien sellada.
- 10
Revisa antes de cada uso que la cinta sigue firme y que no hay ningún pinchazo, y desecha la bolsa en cuanto notes cualquier gotera.
Variantes para no aburrirse
- Con bebés de 0 a 6 meses: pegad la bolsa a una ventana o pared a su altura durante el tiempo boca abajo, para que la mire y siga los colores con la vista.
- Con peques de 18 a 24 meses: usad solo dos colores primarios y nombradlos mientras se mezclan, preguntando "¿qué color ha salido ahora?".
- Con hermanos: preparad dos bolsas con colores distintos y dejad que cada uno tenga la suya, para después comparar cuál se ha mezclado más.
Consejos para los papás
- Sellad muy bien la bolsa con cinta y supervisad siempre la actividad: si el peque consigue abrirla, el gel no debe llevarse a la boca.
- Usad gel de pelo o de ducha apto para piel, nunca productos de limpieza ni nada tóxico, por si la bolsa llegara a pincharse.
- Si el peque tiende a morder o chupar objetos, acompañad la actividad de cerca en todo momento y retirad la bolsa si veis que intenta abrirla con los dientes.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.