La Botella Viajera de los Colores
Esta botella sensorial se convierte en un objeto mágico que los peques pueden girar, agitar y observar sin ningún peligro, porque va completamente sellada. Es perfecta para esos momentos en los que necesitáis algo tranquilo y absorbente, tanto en casa como para llevar en el bolso.
Duración
~10 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una botella de plástico pequeña y transparente con tapón (500 ml aprox.)
- agua templada y un poco de aceite vegetal o de bebé
- purpurina gruesa o unas gotitas de colorante alimentario
- pegamento fuerte tipo cola o cinta americana resistente para sellar la tapa
Preparación
Llenad la botella dos tercios de agua templada, añadid unas gotas de colorante o un poco de purpurina y completad con aceite hasta casi arriba. Cerrad bien la tapa y sellarla por fuera con pegamento fuerte o varias vueltas de cinta americana, dejando secar antes de dársela al peque.
Paso a paso
- 1
Sentaos con el peque en brazos o en el suelo, a la altura de sus ojos, con la habitación bien iluminada.
- 2
Mostradle la botella quieta primero, dejando que la mire y vea los colores flotando en capas.
- 3
Girad la botella despacio delante de él para que vea cómo se mueven las burbujas y el color.
- 4
Dadle la botella entre las manos para que la explore libremente: la sacuda, la ruede por el suelo o la mire de cerca.
- 5
Nombrad en voz alta lo que va pasando: 'mira cómo sube', 'qué rápido baja', para acompañar la exploración con palabras.
- 6
Si está tumbado, hacedla rodar despacio por delante de su cuerpo para que la siga con la mirada de un lado a otro.
- 7
Dejad que descubra por sí mismo que, por mucho que la agite, siempre vuelve a quedarse quieta al soltarla: es un buen momento para hablar de calma.
- 8
Usad este momento como ritual antes de una siesta o después de un rato de mucho movimiento, para ayudar a bajar las revoluciones.
- 9
Guardad la botella en un lugar accesible para que puedan pedirla ellos mismos cuando la necesiten.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños: haced rodar la botella muy despacio por el suelo, a poca distancia de su carita, para trabajar el seguimiento visual sin necesidad de que la sujeten.
- Para peques de casi dos años: preparad dos o tres botellas con colores distintos y dejad que las compare, las ordene o elija su favorita.
- Con hermanos mayores: que sean ellos quienes preparen la mezcla de colores (con vuestra ayuda para sellar) y luego se la regalen al peque como si fuera un experimento propio.
Consejos para los papás
- Sellad muy bien la tapa con pegamento fuerte o mucha cinta, y comprobad de vez en cuando que sigue firme; si se abriera, el aceite, el agua y la purpurina serían un riesgo real para un bebé.
- Usad siempre una botella de plástico, nunca de cristal, para que no haya riesgo si se cae al suelo.
- Si el peque tiene menos de un año, acompañad siempre la exploración de cerca, aunque la botella esté sellada, por si intenta morder la tapa insistentemente.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.