La Caja Mágica de la Pelota Escondida
Este juego, inspirado en los materiales Montessori, ayuda a los bebés a entender que un objeto sigue existiendo aunque no lo vean. Con una caja de cartón y una pelota tenéis un juguete casero que puede acompañar muchas sesiones de juego tranquilo.
Duración
~10 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una caja de cartón mediana (de zapatos o similar)
- una pelota pequeña que no quepa por la boca del peque
- tijeras
- cinta adhesiva o pegamento
Preparación
Recorta en la parte superior de la caja un agujero redondo del tamaño justo para que la pelota entre y caiga dentro, y cierra bien la caja por todos los lados con cinta.
Paso a paso
- 1
Antes de empezar, comprueba que la caja queda estable sobre el suelo y no se mueve al tocarla.
- 2
Sienta al peque frente a la caja, en el suelo, sobre una manta cómoda.
- 3
Muéstrale la pelota en tu mano y deja que la mire y la toque un momento.
- 4
Coloca la pelota justo encima del agujero y suéltala despacio para que caiga dentro de la caja.
- 5
Espera y observa su reacción: puede sorprenderse porque la pelota 'desaparece'.
- 6
Anímale a mover la caja o a inclinarla suavemente para que la pelota salga rodando por otro lado o por el mismo agujero.
- 7
Cuando la pelota reaparezca, celebra con él diciendo '¡aquí está!' para reforzar la idea de que sigue existiendo.
- 8
Deja que repita la acción él solo tantas veces como quiera, dejándole el control del ritmo del juego.
- 9
Termina la sesión cuando pierda el interés, guardando la caja para retomarla otro día.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños (a partir de 6 meses): sujeta tú la pelota y deja que solo mire y siga el movimiento con los ojos.
- Para los que ya gatean bien: coloca la caja un poco más lejos para que tengan que desplazarse a buscarla cada vez.
- Con hermanos: el hermano mayor puede ser quien introduce la pelota mientras el peque espera y celebra cuando sale.
Consejos para los papás
- Usad siempre una pelota lo bastante grande para que no quepa en la boca del peque, nunca piezas pequeñas.
- Vigilad los bordes del agujero recortado, que no queden cartones afilados o astillados.
- Es normal que al principio no entienda el juego: dejadle tiempo, la magia de la permanencia del objeto se aprende poco a poco.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.