La Cesta de los Colores Salvajes
Con unas sencillas tarjetas de colores hechas en casa, convertís cualquier paseo en una búsqueda de tesoros llena de hojas, piedras y flores de todos los tonos. Ideal para agudizar la vista y aprender colores mientras se disfruta del aire libre.
Duración
~25 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- papel para hacer las tarjetas
- rotuladores de varios colores
- una cesta, bolsa de tela o mochila pequeña
Preparación
Cortad 4-6 trozos de papel y coloread cada uno con un rotulador de un color distinto (rojo, verde, amarillo, azul...); guardadlos en una cesta o bolsita.
Paso a paso
- 1
En casa, preparad las tarjetas de colores coloreando cada papel con un rotulador de un color diferente.
- 2
Meted las tarjetas dentro de una cesta, bolsa de tela o mochila pequeña que pueda llevar el peque.
- 3
Salid al parque, jardín, plaza o playa y explicad que vais a buscar en la naturaleza cosas del mismo color que cada tarjeta.
- 4
Sacad la primera tarjeta, por ejemplo la verde, y buscad juntos una hoja, hierba o musgo que coincida con ese color.
- 5
Cuando encontréis un objeto que combine, colocadlo sobre la tarjeta correspondiente dentro de la cesta.
- 6
Repetid el proceso con cada color, animando a los peques a fijarse en pequeños detalles: una piedra gris, una flor amarilla, una ramita marrón.
- 7
Si un color cuesta encontrarlo, dad pistas juntos, como '¿qué árbol tiene hojas de este color?'.
- 8
Al terminar, revisad la cesta completa y nombrad en voz alta cada objeto junto con su color.
- 9
Devolved los elementos naturales a su sitio al acabar, recordando que forman parte del lugar y hay que cuidarlo.
Variantes para no aburrirse
- Con los más peques: usad solo 2-3 colores básicos y objetos muy evidentes.
- Con los más mayores: buscad tonalidades más concretas, como verde oscuro y verde claro, y comparadlas.
- Con hermanos: haced una pequeña competición amistosa por parejas para ver quién completa antes su cesta de colores.
Consejos para los papás
- No arranquéis flores ni plantas si no es necesario; recoged solo lo que ya esté suelto en el suelo.
- Vigilad que los objetos pequeños no acaben en la boca de los peques más pequeños.
- Aprovechad para hablar sobre por qué las hojas o flores tienen ese color.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.