La Cesta de los Tesoros
Los bebés no necesitan juguetes de plástico para maravillarse: una cuchara de madera, una esponja o un pañuelo de seda pueden ser un mundo entero por descubrir. Esta actividad clásica de estimulación sensorial fomenta la concentración y la autonomía sin que el adulto dirija el juego.
Duración
~20 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una cesta o cesto de mimbre sin asas
- objetos cotidianos seguros (cuchara de madera, esponja natural, pañuelo de seda, piña de pino grande)
- una manta o alfombra para el suelo
- opcional: un cascabel de tela
Preparación
Reunid entre 8 y 10 objetos cotidianos de materiales distintos (madera, metal suave, tela, goma) lo bastante grandes para no caber en un tubo de papel higiénico, y colocadlos dentro de la cesta.
Paso a paso
- 1
Elegid un momento en que el bebé esté tranquilo y despierto, ni con hambre ni con sueño.
- 2
Extended una manta en el suelo del salón y sentad al bebé apoyado, si ya se sostiene sentado, o tumbadlo boca arriba si todavía no se sienta.
- 3
Colocad la cesta con los objetos justo delante, a su alcance, sin entregarle vosotros los objetos directamente.
- 4
Dejad que sea el bebé quien elija qué coger, tocar, chupar o golpear, sin dirigir ni corregir el juego.
- 5
Sentaos cerca, en silencio o hablando muy bajito, observando qué le llama la atención, como el sonido de la cuchara al golpear el suelo o la textura de la esponja.
- 6
Si coge un objeto y lo suelta, dejadlo donde ha caído; no reordenéis la cesta, el pequeño desorden forma parte de la exploración.
- 7
Cambiad uno o dos objetos por otros nuevos cada pocos días para mantener viva la curiosidad, pero no toda la cesta de golpe.
- 8
Terminad la sesión en cuanto el bebé pierda interés o se canse, guardando juntos los objetos en la cesta para la próxima vez.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños (0-6 meses): usad solo 3-4 objetos muy grandes y ligeros, y tumbad al bebé boca arriba con la cesta cerca para que los mire y alcance con las manos.
- Para los más mayores (18-24 meses): añadid objetos de texturas variadas y proponedle clasificarlos en montoncitos por tipo o color.
- Con hermanos: el hermano mayor puede ser quien prepare la cesta cada día, eligiendo qué objetos meter, sintiéndose responsable del juego del peque.
Consejos para los papás
- Supervisad siempre la sesión sin apartar la vista, porque el bebé se lo llevará todo a la boca; retirad cualquier objeto con piezas pequeñas, pilas, cristal o que quepa entero en la boca.
- Evitad juguetes de plástico con pilas, luces o sonidos electrónicos: el objetivo es descubrir materiales y texturas reales.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.