La Clínica de los Peluches Enfermos
Los peques abren su propia clínica en casa para curar a peluches y muñecos con vendas, estetoscopio de cartón y mucho cariño. Un juego simbólico perfecto para trabajar la empatía, el lenguaje y la imaginación sin salir del salón.
Duración
~35 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- varios peluches o muñecos que necesiten cuidados
- papel higiénico, servilletas o tiras de tela vieja para vendas
- un vasito de yogur vacío o un tubo de cartón para hacer de estetoscopio
- una cuchara de madera o un palito para usar de termómetro
Preparación
Reunid en una mesa baja o en el suelo los peluches, las tiras de venda ya cortadas, el estetoscopio casero y el termómetro improvisado; colocad una manta como 'camilla' para los pacientes.
Paso a paso
- 1
Anunciad juntos que ha abierto la 'Clínica de los Peluches' y que hoy toca pasar consulta a todos los muñecos y peluches de la casa.
- 2
Colocad los peluches 'pacientes' en fila sobre una manta o cojín, como si fuera la sala de espera del médico.
- 3
Fabricad el estetoscopio: dad al peque el vasito o tubo de cartón vacío y explicadle que sirve para 'escuchar el corazón' apoyándolo en el pecho del peluche.
- 4
Preparad las vendas cortando el papel higiénico o las servilletas en tiras largas (esta parte la hace el adulto si se usan tijeras) para que el peque pueda vendar a los peluches heridos.
- 5
Turnaos para hacer de médico: el peque examina a cada peluche, le pregunta 'qué le duele', lo ausculta con el estetoscopio y decide el tratamiento, una tirita de papel o un vendaje.
- 6
Usad la cuchara de madera como termómetro: el peque la coloca bajo el 'brazo' del peluche y cuenta hasta diez para ver si tiene fiebre, practicando el conteo y la espera.
- 7
Inventad pequeñas historias sobre lo que le pasó a cada peluche, se cayó del árbol, tiene tos, se torció una pata, para que el peque exprese emociones y amplíe vocabulario.
- 8
Una vez curados, colocad a los peluches en una 'sala de recuperación', una caja con una manta pequeña, y dejad que el peque les cante o les hable con cariño mientras se recuperan.
- 9
Terminad la consulta dando a cada peluche un 'alta médica' y celebrando con un aplauso familiar que ya están curados.
- 10
Guardad el material de la clínica, vendas, estetoscopio y termómetro, en una caja para poder repetir el juego otro día con nuevos pacientes.
Variantes para no aburrirse
- Con los más peques (3 años): el adulto hace de médico primero y el peque observa e imita, limitándose a tapar y destapar al peluche con la manta.
- Con los mayores (5 años): pueden escribir un pequeño 'informe médico' en un papel, dibujando o copiando palabras como 'tos' o 'fiebre'.
- Con hermanos: uno hace de médico y otro de enfermero, turnándose en los roles y repartiéndose las tareas de vendar y auscultar.
Consejos para los papás
- Si usáis tijeras para cortar las tiras de vendas, que sea siempre el adulto quien corte o supervise muy de cerca con tijeras de punta redonda.
- Evitad piezas pequeñas sueltas, como botones a modo de pastillas, si hay hermanos menores de 3 años en casa, por riesgo de atragantamiento.
- Dejad que el peque invente libremente los diagnósticos: no hace falta que sean realistas, lo importante es el juego simbólico y la expresión de cuidado.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.