La Conquista de los Reinos Salvajes
Dibujad un reino imaginario en el suelo y convertid piedras en ejércitos para un duelo de estrategia y cálculo que engancha tanto como un juego de mesa, pero al aire libre y sin límite de imaginación. Ideal para peques a los que les gusta pensar, negociar y planear jugadas.
Duración
~40 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- entre 20 y 30 piedras pequeñas por jugador
- un palo o una tiza para dibujar el mapa
- algo para diferenciar bandos (piedras de distinto color o marcadas)
- opcionalmente un reloj para controlar el tiempo de la partida
Preparación
Elegid una zona de tierra, arena o suelo de cemento donde se pueda dibujar con un palo o tiza, y reunid piedras pequeñas y lisas suficientes para repartir entre los jugadores.
Paso a paso
- 1
Dibujad en el suelo un mapa dividido en 6 u 8 territorios conectados entre sí, con líneas claras que marquen las fronteras.
- 2
Cada jugador o equipo elige un tipo de piedra distinto (por color natural o marcándolas con una rayita de tiza) para identificar a su ejército.
- 3
Repartid 10 piedras 'soldado' por jugador: la mitad se colocan en un territorio base propio y la otra mitad se guarda como reserva fuera del mapa.
- 4
Por turnos, cada jugador elige un territorio vecino sin dueño o del rival y anuncia cuántas piedras de su reserva usará para atacarlo, colocándolas dentro de ese territorio.
- 5
El defensor (si el territorio ya tenía dueño) responde colocando el número de piedras que quiera usar para defenderlo desde su propia reserva.
- 6
Se cuentan las piedras de ataque y defensa: gana el territorio quien haya puesto más piedras; si hay empate, el territorio queda neutral y vacío por ese turno.
- 7
Las piedras usadas en la batalla, tanto del ganador como del perdedor, vuelven a la reserva general de cada jugador para futuros turnos.
- 8
El juego continúa turno a turno, permitiendo pactar alianzas temporales entre jugadores si hay más de dos participantes.
- 9
Fijad de antemano un límite de tiempo (por ejemplo 30 minutos) o jugad hasta que alguien controle todo el mapa.
- 10
Al terminar, contad quién tiene más territorios bajo su control y proclamadlo 'Emperador o Emperatriz del Recreo' con una pequeña ceremonia improvisada.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: reducid el mapa a 4 territorios y simplificad las reglas de ataque a comparar simplemente quién pone más piedras, sin reserva ni alianzas.
- Para mayores de 11-12: añadid la figura del 'espía', que puede gastar un turno para ver cuántas piedras de reserva le quedan al rival antes de decidir su ataque.
- Con hermanos de edades distintas: jugad en modo cooperativo, todos contra un 'enemigo invisible' que va ocupando territorios al azar (lanzando una piedra sin mirar sobre el mapa cada cierto tiempo), y ganáis si conserváis más territorios que él al final.
Consejos para los papás
- Elegid piedras pequeñas, redondeadas y sin bordes afilados, y recordad a los peques que no deben lanzarlas, solo colocarlas con la mano.
- Buscad una zona sin ortigas ni plantas espinosas cerca para poder sentarse y jugar cómodamente en el suelo.
- Si jugáis en tierra o arena, procurad no borrar el mapa de otras personas ni dejar las líneas marcadas de forma permanente en zonas cuidadas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.