La Fábrica de Pasta Fresca Casera
Convertir harina y huevo en tallarines con las propias manos es pura magia para los peques de esta edad, que además aprenden nociones de proporciones y paciencia culinaria. Al final, todos se comen su propia creación.
Duración
~75 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 200 g de harina de trigo
- 2 huevos
- un rodillo de cocina (o una botella de cristal limpia)
- un tenedor y un poco de harina extra para espolvorear
Preparación
Despejad y limpiad bien una superficie de la encimera o mesa de la cocina, y tened un bol grande, la harina y los huevos preparados.
Paso a paso
- 1
Haced un volcán con la harina directamente sobre la mesa limpia, con un hueco grande en el centro.
- 2
Cascad los huevos dentro del hueco (que un adulto supervise esta parte si hay riesgo de cáscara).
- 3
Con el tenedor, batid los huevos poco a poco desde el centro, incorporando harina de las paredes del volcán muy despacio.
- 4
Cuando la mezcla espese, empezad a amasar con las manos limpias, aplastando y doblando la masa durante unos 8-10 minutos hasta que quede lisa y elástica.
- 5
Formad una bola, envolvedla en un paño limpio o film y dejadla reposar 20 minutos a temperatura ambiente: este descanso es clave para que no se rompa al estirarla.
- 6
Espolvoread la mesa con harina y estirad la masa con el rodillo (o la botella) hasta dejarla muy fina, casi transparente.
- 7
Enrollad la lámina de masa como si fuera un rollo de canela y cortadla con un cuchillo en tiras finas (esto lo hace mejor un adulto o un peque de 11-12 con supervisión directa).
- 8
Desenrollad cada tira con cuidado: ¡son vuestros tallarines caseros! Dejadlos secar espolvoreados con harina sobre un paño mientras un adulto pone a hervir agua con sal.
- 9
Un adulto introduce la pasta en el agua hirviendo; se cuece en solo 2-3 minutos porque es fresca, así que hay que vigilarla de cerca.
- 10
Escurridla y servidla con la salsa que más os guste: mantequilla y queso, tomate frito o simplemente aceite de oliva. ¡A disfrutar de vuestra propia pasta!
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: dejad que ellos amasen y estiren, pero que el corte y el hervido lo haga siempre un adulto.
- Para mayores de 11-12: probad a dar forma de raviolis rellenando con un poco de queso y sellando los bordes con un tenedor.
- Con hermanos: organizad una 'fábrica' por turnos, uno amasa, otro estira y otro corta, e id rotando los puestos.
Consejos para los papás
- El agua hirviendo y el manejo de cuchillos son tareas exclusivas de personas adultas; los peques pueden mirar y aprender desde una distancia segura.
- Si la masa se pega a las manos, añadid un poco más de harina poco a poco, sin pasarse para que no quede dura.
- Lavaos bien las manos antes de manipular los huevos y la masa, y limpiad la superficie de trabajo al terminar.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.