La Guerra de las Nueve Piedras
Este es uno de los juegos de estrategia más antiguos del mundo, y solo necesitáis un palo para dibujar el tablero y piedras de dos colores. Es perfecto para los peques que ya piensan varios movimientos por delante y disfrutan de un buen reto mental al aire libre.
Duración
~30 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 9 piedras claras y 9 piedras oscuras (o distinguibles entre sí)
- un palo o piedra puntiaguda para dibujar
- tierra, arena o suelo de tiza donde trazar líneas
- opcional: tiza si el suelo es duro
Preparación
Buscad un trozo de tierra lisa o usad tiza en el suelo duro. Dibujad tres cuadrados concéntricos unidos por líneas en los puntos medios de cada lado, formando 24 intersecciones. Reunid 9 piedras de un tipo y 9 de otro tipo bien diferenciadas.
Paso a paso
- 1
Dibujad el tablero: tres cuadrados uno dentro de otro, unidos por cuatro líneas rectas que conectan el centro de cada lado, formando 24 puntos donde se cruzan las líneas.
- 2
Cada jugador coge 9 piedras de un mismo tipo (claras u oscuras) y se sienta a un lado del tablero.
- 3
Por turnos, cada jugador coloca una piedra en cualquier punto vacío del tablero, intentando alinear tres piedras seguidas en una línea recta (esto se llama 'hacer un molino').
- 4
Cuando un jugador completa un molino de tres piedras en línea, puede retirar una piedra del rival del tablero (nunca una que forme parte de un molino ya hecho, salvo que no queden otras).
- 5
Una vez colocadas las 18 piedras (9 cada uno), empieza la segunda fase: por turnos, cada jugador mueve una de sus piedras a un punto vacío conectado por una línea, buscando formar nuevos molinos.
- 6
Cada vez que se forma un molino nuevo (incluso deshaciendo y rehaciendo uno), se puede capturar otra piedra rival siguiendo la misma regla.
- 7
Gana quien deje al rival con solo 2 piedras en el tablero, o quien consiga bloquear todos sus movimientos posibles.
- 8
Si acabáis un empate técnico (nadie puede mover), se declara tablas y podéis jugar una revancha cambiando de piedras.
- 9
Podéis jugar varias rondas y llevar un marcador de victorias dibujado al lado del tablero con rayitas en la tierra.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: jugad con solo 6 piedras cada uno y un tablero de un solo cuadrado, partidas más cortas y sencillas.
- Para los de 11-12 años: añadid la regla de que un molino ya formado se puede 'abrir y cerrar' moviendo una piedra fuera y volviendo a entrar para repetir captura, lo que añade más profundidad táctica.
- Con hermanos de edades distintas: el mayor juega sin poder mirar el tablero durante 10 segundos antes de cada turno (para igualar), mientras el pequeño juega con normalidad.
Consejos para los papás
- Si el suelo está mojado o es de asfalto, usad tiza de colores para dibujar el tablero, se borra fácil con agua después.
- Recordad que las piedras deben ser lo bastante grandes para no ser un riesgo de atragantamiento si hay hermanos pequeños cerca jugando también.
- Dejad que los peques se equivoquen y prueben distintas estrategias sin corregir demasiado, el aprendizaje viene de perder alguna partida.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.