La Hamaca de Manta Bajo el Cielo
El movimiento suave y rítmico es uno de los grandes aliados para calmar a un bebé, y hacerlo al aire libre, con el cielo y los árboles como techo, añade un plus de magia. Con una manta resistente y dos manos firmes, creáis una pequeña hamaca casera para mecer al peque.
Duración
~10 min
Edad
0-12 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una manta grande y resistente
- un espacio de césped o suelo blando
- opcional: otro adulto para sujetar el otro extremo de la manta
Preparación
Extended la manta en el suelo, sobre césped o zona blanda, lejos de piedras o desniveles. Si sois dos adultos, colocaos cada uno en un extremo largo de la manta.
Paso a paso
- 1
Tumbad al bebé boca arriba en el centro de la manta extendida en el suelo, comprobando que está cómodo y tranquilo.
- 2
Si sois dos adultos, cada uno coge con firmeza dos esquinas del mismo lado corto de la manta.
- 3
Levantad la manta muy despacio, solo unos centímetros del suelo, sujetando bien el peso del bebé en todo momento.
- 4
Empezad a mecer la manta de un lado a otro con movimientos muy suaves y lentos, como una cuna.
- 5
Acompañad el balanceo con una nana suave o simplemente con vuestra voz calmada, mirando siempre al bebé.
- 6
Observad su cara: si sonríe o se relaja, continuad; si muestra incomodidad, bajad la manta al suelo inmediatamente.
- 7
Alternad unos segundos de balanceo con pausas en las que dejáis la manta quieta en el suelo, para que el bebé note el contraste.
- 8
Si sois un solo adulto, en lugar de levantar la manta, sentaos en el suelo y meced solo con las manos el borde de la manta donde está tumbado el bebé.
- 9
Terminad la sesión bajando la manta muy despacio hasta el suelo y quedándoos unos minutos tumbados junto al bebé, en calma.
- 10
Aprovechad ese momento final para señalarle el cielo, las hojas de un árbol o los sonidos suaves del entorno.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés recién nacidos: prescindid de levantar la manta y limitaos a mecerla suavemente con el bebé apoyado en el suelo.
- Para bebés más cerca del año: podéis añadir un balanceo un poco más largo, siempre lento, mientras cantáis una canción conocida.
- Con hermanos mayores: que un hermano mayor (con supervisión) sujete una esquina de la manta y ayude a mecer con cuidado bajo vuestra guía directa.
Consejos para los papás
- Nunca levantéis la manta más de unos centímetros del suelo y sujetadla siempre con las dos manos bien firmes.
- Un adulto debe estar mirando la cara del bebé en todo momento durante el balanceo para detectar cualquier signo de malestar.
- Usad una manta gruesa y sin agujeros, y comprobad que el suelo debajo es blando por si acaso se soltara algún extremo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.