La Línea de las Opiniones
Aquí el cuerpo y las ideas van de la mano: los adolescentes se mueven por una línea imaginaria para mostrar si están de acuerdo, en desacuerdo o indecisos ante un tema, y después defienden su postura. Es una manera divertida de aprender a argumentar, escuchar a los demás y, a veces, cambiar de opinión sobre la marcha.
Duración
~40 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Lo que necesitáis
- una cuerda larga o una línea trazada con tiza en el suelo
- tarjetas de papel con temas de debate escritos
- un rotulador para preparar las tarjetas
- opcional: un pañuelo para marcar cada extremo de la línea
Preparación
Trazad una línea de unos cinco o seis metros en el suelo, con tiza, una cuerda o simplemente imaginándola entre dos puntos marcados con piedras. Un extremo será "totalmente de acuerdo" y el otro "totalmente en desacuerdo". Preparad de antemano entre 8 y 10 tarjetas con temas sencillos y apropiados para su edad (por ejemplo: "los deberes deberían desaparecer", "las redes sociales hacen más mal que bien", "los animales deberían vivir en zoológicos").
Paso a paso
- 1
Reunid al grupo junto a la línea y explicad las normas: un extremo es "totalmente de acuerdo", el otro "totalmente en desacuerdo" y el centro es "no lo tengo claro".
- 2
Sacad la primera tarjeta y leed el tema en voz alta para todo el grupo.
- 3
Cada jugador, sin hablar todavía, se coloca físicamente en el punto de la línea que representa mejor su opinión sobre ese tema.
- 4
Empezando por los extremos, cada uno explica en 20 o 30 segundos por qué se ha colocado ahí, mientras el resto escucha en silencio sin interrumpir.
- 5
Una vez que todos han hablado, abrid un breve turno de réplica de un par de minutos donde puedan responderse entre ellos con respeto.
- 6
Preguntad si alguien quiere moverse de sitio después de escuchar los argumentos de los demás, y que explique brevemente por qué ha cambiado (o no) de opinión.
- 7
Sacad una nueva tarjeta y repetid el proceso, procurando variar el tipo de tema para mantener el interés.
- 8
Después de 5 o 6 rondas, sentaos todos juntos un momento y comentad qué argumento les ha parecido más convincente de todo el juego, sin necesidad de llegar a un acuerdo final.
- 9
Terminad guardando las tarjetas usadas para poder repetir el juego otro día con temas nuevos.
Variantes para no aburrirse
- Para los que necesiten temas más sencillos: usad preguntas de gustos personales, como "el chocolate es mejor que las patatas fritas", para practicar el formato sin presión.
- Para los mayores del grupo: añadid un cronómetro de 15 segundos para las réplicas, convirtiendo el debate en algo más ágil y competitivo.
- Con hermanos o primos: formad parejas que se colocan y argumentan juntos, ayudándose a construir el argumento antes de exponerlo al resto.
Consejos para los papás
- Elegid temas que inviten a pensar pero que no resulten dolorosos ni excluyentes para nadie del grupo, evitando cuestiones familiares delicadas.
- Un adulto puede moderar recordando que se debate la idea, no se ataca a la persona, y que escuchar es tan importante como hablar.
- Si hace calor, buscad sombra para la línea y tened agua a mano durante las pausas entre rondas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.