La Lluvia de Hojas Doradas
Cuando el suelo se llena de hojas caídas, tenemos el mejor material de juego gratis: lanzarlas al aire y verlas revolotear es un espectáculo que fascina a los más pequeños. Además de puro disfrute sensorial, este juego invita al peque a moverse, mirar hacia arriba y descubrir cómo caen las cosas.
Duración
~20 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un montón de hojas secas caídas en el suelo
- Una manta para sentarse un rato si el peque se cansa
- Un cubo, cesta o bolsa pequeña para recoger hojas
- Ropa cómoda que se pueda ensuciar
Preparación
Localiza una zona con muchas hojas secas caídas (parque, jardín, plaza con árboles) y lleva contigo un cubito o bolsa para recogerlas; no necesitas nada más.
Paso a paso
- 1
Buscad juntos una zona del parque o jardín donde el suelo esté cubierto de hojas secas caídas, lejos de charcos, cristales o suciedad.
- 2
Agachaos los dos y recoged un buen puñado de hojas cada uno, dejando que el peque las toque, las estruje y las escuche crujir en sus manos.
- 3
Ponte de pie con tu montón de hojas y lánzalas hacia arriba con un gesto amplio, diciendo '¡lluvia de hojas!' con voz alegre.
- 4
Anima al peque a hacer lo mismo con su puñado, ayudándole si aún no tiene fuerza o coordinación para lanzar hacia arriba.
- 5
Mirad juntos hacia el cielo mientras las hojas caen y señalad con el dedo cómo bailan en el aire antes de tocar el suelo.
- 6
Repetid el lanzamiento varias veces, cada vez con más hojas, convirtiéndolo en una pequeña tormenta dorada.
- 7
Deja que el peque camine o gatee entre las hojas caídas, pisándolas para escuchar el crujido bajo sus pies o sus manos.
- 8
Proponle una nueva ronda: recoged hojas entre los dos y guardadlas en el cubo o cesta, para luego volver a lanzarlas todas juntas en una gran lluvia final.
- 9
Si el peque se cansa, sentaos en la manta y dejad que juegue tranquilamente clasificando hojas grandes y pequeñas con las manos.
- 10
Terminad el juego dejando las hojas de nuevo esparcidas en el suelo, tal y como estaban, respetando el espacio natural.
Variantes para no aburrirse
- Con los que aún no caminan, siéntalos en la manta y sé tú quien lance las hojas cerca de ellos para que las vean caer y las intenten atrapar con las manos.
- Con los que ya corren, proponles una carrera para recoger el mayor número de hojas antes de lanzarlas todas juntos a la de tres.
- Organizad un lanzamiento simultáneo: contad juntos '1, 2, 3, ¡ya!' y que todos los hermanos lancen su montón de hojas a la vez para crear una lluvia más grande.
Consejos para los papás
- Evitad hojas mojadas o con moho, y revisad que no haya bichitos, cristales o restos peligrosos mezclados entre ellas.
- Si el peque se lleva hojas a la boca, retíralas con calma; a esta edad es normal la exploración oral, así que vigila de cerca.
- Elegid un día sin viento fuerte para que las hojas caigan cerca y el peque pueda seguirlas bien con la mirada.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.