La Orquesta de Piedras y Palos
El aire libre está lleno de instrumentos escondidos: solo hace falta buscar piedras, palos y hojas secas para montar una pequeña orquesta natural. Un juego sencillo que despierta el oído y las ganas de hacer ruido con sentido.
Duración
~20 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 2 piedras medianas y redondeadas
- 2 palos cortos y gruesos
- un puñado de hojas secas
- opcional: un tronco o banco cercano para usar de tambor
Preparación
Dad una vuelta rápida con el peque para recoger 4 o 5 objetos naturales con texturas distintas: piedras, palos, hojas secas. Buscad también una superficie dura cercana, como un tronco caído o un banco, que servirá de tambor natural.
Paso a paso
- 1
Sentaos juntos en el suelo con todos los objetos recogidos delante.
- 2
Mostradle cómo golpear dos piedras entre sí y escuchad juntos el sonido que hacen.
- 3
Dejad que el peque las coja e imite el golpeteo, ayudando sus manos si hace falta.
- 4
Cambiad de instrumento: entregadle dos palos y mostradle cómo golpearlos suavemente.
- 5
Probad a golpear un palo contra el tronco o banco cercano, como si fuera un tambor.
- 6
Dejad que arrugue y aplaste las hojas secas con las manos para escuchar el crujido.
- 7
Proponedle un pequeño juego de imitación: vosotros hacéis un ritmo sencillo (dos golpes, pausa) y él o ella intenta repetirlo.
- 8
Turnaos: primero marca el peque un ritmo y vosotros lo imitáis, luego al revés.
- 9
Dejad que combine libremente todos los sonidos, como una pequeña orquesta improvisada.
- 10
Terminad aplaudiendo juntos el gran concierto que habéis dado.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños: guiad sus manos suavemente para golpear los objetos y limitad el juego a dos instrumentos.
- Para los más mayores: proponedle crear un ritmo propio y que vosotros lo repitáis, invirtiendo los papeles.
- Con hermanos mayores: repartid instrumentos distintos a cada uno y turnaos para dirigir la orquesta.
Consejos para los papás
- Revisad que las piedras y palos no tengan bordes afilados ni sean tan pequeños que puedan llevárselos a la boca, un riesgo real en menores de 3 años.
- Supervisad de cerca para que los golpes sean suaves y no se hagan daño ni golpeen a otras personas.
- Buscad un espacio abierto para que puedan mover los brazos con libertad sin tropezar con nada.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.