La Persecución de la Piedra Rodante
En cualquier parque con un pequeño desnivel o rampa suave, una simple piedra redondeada se convierte en el juguete más divertido del día. Este juego trabaja el gateo o los primeros pasos mientras el peque descubre cómo se mueven las cosas al empujarlas.
Duración
~20 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Descargar energía
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Dos o tres piedras redondeadas y de tamaño mediano (más grandes que un puño)
- Un espacio con una pendiente suave (rampa de parque, cuesta de césped)
- Calzado cómodo para correr
Preparación
Explorad el parque o zona verde en busca de una rampa suave y segura, sin escalones ni bordillos peligrosos, y recoged un par de piedras del tamaño de una mano.
Paso a paso
- 1
Id caminando con el peque por la zona hasta encontrar juntos dos o tres piedras redondeadas y no demasiado pequeñas (deben ser más grandes que un puño cerrado para evitar que se las meta en la boca).
- 2
Situaos en la parte alta de la pendiente suave, con el peque de pie o sentado según su edad, y mostradle la piedra en la mano.
- 3
Soltad la piedra despacio en el suelo y dejad que empiece a rodar cuesta abajo, señalándola con el dedo y diciendo 'mira, mira, se va'.
- 4
Animad al peque a seguirla caminando, gateando o corriendo (según lo que sepa hacer), sin soltarle la mano si la pendiente es pronunciada.
- 5
Cuando la piedra se detenga, celebradlo juntos y dejad que el peque intente cogerla él mismo del suelo.
- 6
Volved a subir a la parte alta y repetid el juego, esta vez animando al peque a soltar él mismo la piedra si ya tiene suficiente equilibrio.
- 7
Probad con piedras de distintos tamaños o formas y comentad en voz alta qué piedra rueda más rápido o más lejos.
- 8
Si el peque quiere lanzar la piedra en vez de soltarla rodando, guiadle para que solo la empuje suavemente con el pie o la mano, nunca la lance al aire.
- 9
Terminad el juego cuando el peque se canse de subir y bajar, y aprovechad para sentaros un rato a descansar en la parte baja de la pendiente.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 12-15 meses que aún no caminan solos: sentadles en la parte baja de la pendiente para que reciban la piedra rodando y la atrapen con las manos.
- Con peques de casi 2 años: proponedles una pequeña carrera entre dos piedras soltadas al mismo tiempo, a ver cuál llega antes abajo.
- Con hermanos mayores: que ellos sean quienes suelten las piedras desde arriba mientras el peque las persigue desde abajo, turnándose los papeles.
Consejos para los papás
- Elegid siempre una pendiente suave y sin obstáculos duros al final (nada de bordillos, escalones o zonas con tráfico cerca).
- Escoged piedras de tamaño seguro, ni tan pequeñas que quepan en la boca ni tan grandes que puedan hacerse daño al cogerlas.
- Si el peque aún no camina con seguridad, id siempre a su lado o cogedle de la mano en la bajada para evitar caídas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.